Absuelto un empresario de Los Yébenes (Toledo) de dos delitos de falsificación y estafa

TOLEDO, 24 (EUROPA PRESS)

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Toledo ha absuelto a Félix H.G., vecino de Los Yébenes (Toledo), como autor de un delito de falsificación y estafa, ocurrido en marzo de 2005, cuando la empresa de la que ostentaba representación demandó a otra adjuntando para ello una factura con un texto modificado tipográficamente.

Según la sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, los hechos probados ocurrieron cuando con fecha 28 de marzo de 2005 fue presentado ante el Juzgado de primera instancia e instrucción de Torrijos (Toledo) demanda de juicio ordinario en reclamación de 8.961 euros más intereses y costas por la sociedad mercantil Alimentos Preparados Naturales, cuya representación legal ostentaba Félix H.G. en ese instante.

A la citada denuncia se acompañó factura abonada por dicha sociedad a favor de la demandada, la también mercantil Almen Estructuras y Encofrados, en la que aparecía, escrito a máquina, en el apartado dedicado a la descripción de los trabajos realizados a cuenta de la obra, la leyenda "Balsas para Agua" en letra mayúscula correspondiente a un modelo tipográfico diferente del texto precedente.

Este añadido había sido materialmente llevado acabo por Ana María H.V., empleada de la citada mercantil Alimentos Preparados Naturales, la cual desarrollaba en la empresa labores relacionadas con la contabilidad, no constando, sin embargo, que dicha alteración la llevara a cabo por orden o indicación expresa de Félix H.G., su padre.

En la demanda reseñada, a lo largo de su narración, en ningún momento se hizo mención explícita de la alteración introducida en el documento, pero sin embargo, "no aparece suficientemente probado" que el acusado, al tiempo de la interposición de la demanda, "incorporara deliberadamente al procedimiento dicho documento, así modificado, con el designio de fingir una realidad jurídica distinta de la pactada".

En los fundamentos de derecho, el tribunal considera probado que fue Ana María H.V. la persona que realizó el añadido, sin que en ningún momento en su declaración como testigo en el acto del juicio oral o como imputada manifestara que su padre le comentara o diera instrucción expresa para introducir ese añadido.

Además, considera que el posible empleo del documento así alterado como instrumento idóneo para inducir a engaño al juzgador "resulta poco menos que una quimera. Por ello, establece la absolución por ambos delitos fundado en el principio de presunción de inocencia, o en última instancia, al amparo del principio 'in dubio pro reo'.