Comienza un juicio en apelación contra una etarra condenada por haber operado junto a Súsper

  • París, 27 abr (EFE).- El Tribunal de lo Criminal de París inició hoy el proceso en apelación contra la presunta etarra Beltzane Obanos, que recurrió la sentencia dictada en mayo pasado contra ella por haber operado junto al ex jefe del aparato militar de la banda Juan Ibón Fernández Iradi, "Súsper".

Comienza un juicio en apelación contra una etarra condenada por haber operado junto a Súsper

Comienza un juicio en apelación contra una etarra condenada por haber operado junto a Súsper

París, 27 abr (EFE).- El Tribunal de lo Criminal de París inició hoy el proceso en apelación contra la presunta etarra Beltzane Obanos, que recurrió la sentencia dictada en mayo pasado contra ella por haber operado junto al ex jefe del aparato militar de la banda Juan Ibón Fernández Iradi, "Súsper".

Obanos, de 31 años, había sido sentenciada en ese primer proceso del pasado año a cinco años de prisión y a la expulsión del territorio francés, lo que en principio significaba que tendría que volver a la cárcel, ya que había cumplido cerca de cuatro años en prisión provisional tras su detención junto a "Súsper" en diciembre de 2002.

La condena contra la que se decía que era entonces la pareja de Fernández Iradi implicaba igualmente que no podría seguir viviendo en Bayona, como lo había hecho hasta que se celebró el juicio mientras ella estaba en libertad bajo control judicial, un régimen que se le había concedido al poner fin al de prisión provisional en noviembre de 2006.

El tribunal había intentado -sin éxito- en ese proceso que Obanos aclarara su implicación con ETA, en particular la que se derivaba de su presencia en el piso de Tarbes (suroeste de Francia), que había ocupado con "Súsper" hasta la captura de ambos, y la de la que se presentó como el "brazo derecho" de éste, Lorena Somoza, capturada allí ese mismo 19 de diciembre de 2002.

De hecho, fue la agenda de Obanos la que condujo a la policía hasta ese piso franco en el que estaban los conocidos como los "papeles de 'Súsper'" que han permitido la detención de decenas de etarras en España y en Francia y un conocimiento detallado del organigrama de ETA.

El entonces jefe del aparato militar de la organización terrorista logró escaparse dos días después de la comisaría de Bayona por un conducto de aire y fue capturado de nuevo un año más tarde.

Fernández Iradi fue, de hecho, el etarra que recibió la condena más importante -15 años de cárcel- en el primer juicio en mayo pasado contra Obanos, en el que fueron sentenciados igualmente otros cuatro etarras, que recibieron penas de entre cinco y doce años de prisión, además de la expulsión definitiva del territorio francés para todos.