El bable, la perito y un vídeo "del bello paisaje" de Asturias protagonizan el juicio contra un independista asturiano

Se enfrenta a ocho años de cárcel por intentar colocar un artefacto explosivo en las proximidades de una sede socialista MADRID, 12 (EUROPA PRESS) El bable, la discusión de la perito sobre la importancia de determinar el octanaje de la gasolina y un vídeo de la defensa, calificado por el fiscal como una muestra del "bello paisaje" de Asturias, fueron los principales protagonistas de la segunda sesión del juicio contra el independentista asturiano Fernando González, que esta mañana se desarrolló en la Audiencia Nacional. La continuación de este juicio, que en su primera sesión el pasado 12 de enero ya tuvo anécdota, al impedir la juez Angela Murillo al acusado expresarse en bable por no ser "una lengua cooficial", prosiguió también con la discusión sobre el derecho de expresarse en la lengua que, según la defensa, es la "lengua materna" del procesado y con la que se "siente a gusto". El fiscal, en su informe definitivo, en el que ratificó la petición de ocho años de cárcel por "delito de estragos intentando de carácter terrorista", subrayó que, durante el juicio, "nadie" ha defendido una tesis contraria a la del Ministerio Público, que sostiene que detrás hay motivaciones "terroristas", ya que "el único que podía hacerlo era el acusado" y "optó por no hacerlo" al no querer declarar en castellano. En cambio, la defensa pidió hoy que se tenga en cuenta la declaración del acusado en la primera sesión, cuando, tras un receso en el que su abogada le pidió que considerara su decision de no declarar en castellano, se le preguntó si se ratificaba en sus primeros testimonios --en los que explicó que actuó movido por "rabia" ante la represión de un acto antifascista-- y él respondió "ratifícola", lo que motivó que la juez le impidiera seguir declarando en bable". "'RATIFÍCOLA' TAMBIÉN ES CASTELLANO""Es bable, pero coincide con el castellano", apuntó la abogada que lamentó que no se permitiera a su defendido hablar en el asturiano, pese a ser una lengua "reconocida" y que cuenta en Asturias hasta con "una Academia de la lengua". Además, la defensa argumentó que el objetivo del acusado no era la sede del PSOE, como sostiene el Ministerio Público, sino que quería hacer estallar el artefacto "en la cuneta" en la que aparcó su coche, la madrugada del 13 de septiembre de 2005, para así "llamar la atención", pero "sin ocasionar daños ni particulares ni patrimoniales". De hecho, indicaron, abortó el acto cuando vio aproximarse un vehículo, que no sabía que era de la Policía, y fue él mismo el que, con la expresión de "hay un 'bichu prendiu'", el que avisó a los agentes de que el artefacto estaba encendido e incluso les proporcionó una tijera para cortar la mecha. "Es un hombre solidario, con conciencia social e implicado en la problemática de su tierra", afirmó la letrada, que aseguró que el acusado ha trabajado en astilleros y participado en reivindicaciones laborales. "En ningún caso quería causar daños", insistió. SIETE MINUTOS DE "BELLO PAISAJE" Para apoyar sus tesis, la defensa presentó dos vídeos. En uno de ellos, de siete minutos de duración, se podía ver el lugar donde el independentista aparcó su vehículo y llegó a encender el explosivo y la distancia hasta la sede del PSOSE, donde presuntamente pretendía detonarlo, según la Fiscalía. Con este vídeo, en el que no se escuchaban comentarios, la defensa pretendía mostrar la distancia entre ambos puntos. Sin embargo, el fiscal Miguel Angel Carballo sostuvo que de ese vídeo, además de tener una muestra del "bello paisaje" asturiano, no se podía concluir que ese no fuera el objetivo. En segundo lugar, la defensa presentó otro vídeo de una hora y media en el que se recogían imágenes procedentes de informativos de televisión en las que se veían manifestaciones sindicales en la región. Dado la duración del vídeo, las abogadas pidieron acudir a unos minutos concretos en los que se veía a manifestantes arrojando artefactos incendiarios, al parecer, compuestos por un petardo y un espray. Aun reconociendo que estos artefactos sólo eran "similares" y no idénticos al del acusado, sostuvieron que el elaborado por González también se ha utilizado en estas manifestaciones. "Hemos buscado imágenes, pero no hemos encontrado", lamentaron. Sin embargo, el fiscal defendió que "no pueden compararse" las reivindicaciones de estas personas, que con métodos "censurables o no", están "luchando por sus puestos de trabajo" y por "el pan de su familia", mientras que el objetivo del acusado era "subvertir el orden público" y provocar una sensación de "inseguridad" a los ciudadanos. El fiscal defendió que el "matiz terrorista" de este acto radica precisamente en su "motivación", que, en su opinión, aparece patente en los documentos manuscritos que portaba el acusado y en los que se podía leer "Puxa Asturies dixebra. Puxa Asturies Socialista. Puxa la Republica Popular Socialista Asturiana y Puxa Asturies Llibre ya Socialista". LA PERITO DE LA DEFENSA En la segunda sesión del juicio, testificó una perito llamada por la defensa y que expuso su análisis del artefacto explosivo, que, sin embargo, fue realizado de manera "visual", ya que "por falta de tiempo" no pudo hacer un análisis de sus componentes, una garrafa de gasolina, dos petardos, dos mechas y dos esprays. La perito no pudo precisar si el artefacto, tal y como estaba fabricado, podría haber explotado, ya que, dijo, los petardos habían sido "manipulados", de manera que la pólvora podría estar alterada, y desconocía si la gasolina era pura, además de su octanaje. Precisamente, éste fue objeto de discusión durante unos minutos entre el representante del Ministerio Público y la perito, ya que el fiscal preguntó si la diferencia entre los 95 y los 98 octanos de la gasolina de uso común es relevante a la hora de una explosión, a lo que la perito respondió explicando el diferente impacto de la gasolina en los motores de cuatro tiempos. En cualquier caso, la perito --una licenciada en Ciencias Químicas que ha trabajado en laboratiros pero desde hace seis años es profesora de tecnología en un instituto-- afirmó que "podría haber funcionado", pesar a ser un artefacto "muy casero" y llegó a precisar que, de haberlo hecho, habría provocado "una detonación con una deflagración con bola de fuego" de "dos metros de altura y escasa duración". A la pregunta de si podría haber sido mayor o menor ese radio de alcance, respondió que "sí", ya que el cálculo era "estimado". El juicio, el primero en la Audiencia Nacional en el que es procesado un independentista asturiano, no pudo quedar visto para sentencia hoy y se espera que concluya mañana, una vez finalice el informe de la defensa y se dé la oportunidad al acusado de pronunciar su última palabra, si quiere hacerlo en castellano.