El fiscal reduce de 16 a diez años la petición de cárcel para García por calumnias en el 'Juicio de Alcàsser'

El ministerio público rebaja también la pena solicitada para el criminólogo y reclama sólo multa para los dos periodistas de TVV

VALENCIA, 6 (EUROPA PRESS)

El ministerio fiscal ha reducido, en su calificación definitiva, de 16 a 10 años la petición de cárcel que reclamaba para Fernando García, padre de una de las tres niñas asesinadas en Alcàsser (Valencia), por calumnias al ex fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Enrique Beltrán, los forenses y guardias civiles que intervinieron en la investigación del triple crimen y a los magistrados que condenaron a 170 años de cárcel a Miguel Ricart, por el rapto, violación y asesinato de Míriam, Toñi y Desiree, vertidas durante el programa de Canal 9 'El juicio de Alcàsser', que la cadena autonómica emitió en 1997 con motivo de la vista.

Asimismo, ha reducido de 16 a cuatro años la pena de cárcel que reclama para el criminólogo Juan Ignacio Blanco mientras que ha eliminado la solicitud de prisión --de cuatro años-- para la presentadora del programa, Amalia Garrigós, y para el director, Ferran García, a quien considera autores por inducción de cuatro delitos continuados de injurias; cuatro de injurias; diez de calumnias y otros dos continuados de calumnias. Para ambos dos solicita una multa de 43.920 euros.

Además de la prisión, la representante del ministerio público pide para García 40.800 euros por injurias y 16.800 euros para Blanco, mientras que en concepto de responsabilidad civil solicita que los acusados indemnicen conjunta y solidariamente con 601.012 euros a Enrique Beltrán por los daños morales ocasionados y 120.202 euros a cada uno de los cuatro forenses que intervinieron en la práctica de las autopsias de las menores, con la responsabilidad civil directa y solidaria de Canal 9. Para los tres miembros del tribunal que juzgó a Ricart, no se pide cantidad alguna porque han renunciado expresamente a ello.

Durante esta sesión del juicio, tanto la fiscal como la acusación particular, que representa a la Guardia Civil, modificaron sus conclusiones, lo que llevó a las defensas de los acusados a pedir un aplazamiento de la vista para poder estudiarlas. Según la fiscal, desde la emisión del programa han transcurrido 13 años, las cosas "han cambiado" y hay una perspectiva distinta.

La acusación particular pide siete años y medio de cárcel para García y Blanco y multa para los dos periodistas, por las injurias y calumnias a los guardias civiles. La indemnización para cada uno de tres de los agentes --uno ya ha fallecido-- la fija en 300.506 euros, también con responsabilidad directa y solidaria de la cadena autonómica.

NUEVOS ESCRITOS

La defensa de uno de los periodistas argumentó que no se trata de una modificación sino de nuevos escritos de acusación con el fin de subsanar "errores procesales" y consideró que, de no suspenderse la vista, se podría provocar una manifiesta indefensión para la presentadora y el director del programa, a los que el fiscal considera "inductores". El juez ha fijado para el próximo miércoles, a las 9.30 horas, la fecha para conclusión del juicio con la exposición de los informes de las partes.

Según explica la calificación fiscal, en el programa 'El juicio de Alcàsser', emitido con motivo de la vista por el triple crimen, acudían distintos invitados, alguno "bajo contrato o pago de determinada cantidad", entre los que se encontraban Fernando García, padre de una de las menores asesinadas, y Juan Ignacio Blanco, con antecedentes penales no computables aunque por delitos de esta misma clase por ser hechos posteriores a los enjuiciados en la causa.

En las tertulias, emitidas en mayo, junio y julio de 1997, se profirieron expresiones "del todo maliciosas" respecto a la actuación del fiscal; de cuatro forenses; de la Guardia Civil y del tribunal. En esos momentos, según el fiscal, la presentadora, que estaba conectada con un audífono con el director del programa, no hacía "ningún acto que evitara que se vertieran dichas manifestaciones" sino "muy al contrario, hacía preguntas y realizaba comentarios a las afirmaciones que los demás acusados vertían para así poder seguir haciéndolas". La finalidad era "mantener la audición del programa".

En el escrito fiscal se atribuyen a Fernando García frases del tipo: "el fiscal chochea"; "lo que el fiscal debería hacer es trabajar o mandar trabajar a otros fiscales que tampoco lo hacen"; que ponía las cosas "embutidas con calzador" o que había hecho "lo contrario" a buscar la verdad".

De los forenses dijo que habían "mentido" o que eran personajes "de tebeo"; de la vista, que el juicio era un "circo" y que Ricart estaba condenado "desde el principio", mientras que de la Guardia Civil afirmó que trató de quitar "cosas del medio" y que "después de una ensalada de torturas, Ricart firma lo que sea", entre otras frases que constan en la calificación. A Blanco se le atribuyen expresiones en las que acusa a Beltrán de mentir; al igual que a uno de los forenses y califica la actuación de la Guardia Civil de "aberrante", entre otras.