El juicio al independentista asturiano por intento de atentado quedará hoy visto para sentencia en la Audiencia Nacional

OVIEDO, 12 (EUROPA PRESS) El juicio al independentista asturiano Fernando González Rodríguez, que fue detenido en Infiesto (Piloña) cuando, según la versión policial, se disponía a colocar un artefacto explosivo en la sede del PSOE, quedará hoy visto para sentencia con la celebración de la segunda y última sesión en la Audiencia Nacional. La jueza Ángel Murillo escuchará hoy, a partir de las 12.00 horas, en la sección cuarta de la sala de lo penal de la Audiencia, la declaración de un perito, que no pudo acudir a la primera sesión del juicio, celebrada el pasado 12 de enero. Tras esta intervención, restarán las conclusiones de la defensa y la acusación, para después quedar visto para sentencia. El fallo se conocerá en los días siguientes a la vista. El juicio concluirá definitivamente sin que el acusado pueda declarar. La jueza se lo impidió en la primera sesión al pretender Fernando González declarar en 'llingua' asturiana. La letrada del independentista, Begoña Lalana, solicitó un receso para intentar que su cliente reconsiderara su decisión, aunque éste se mantuvo en su posición. Así, a la pregunta del fiscal Miguel Ángel Carballo de si ratificaba su declaración policial, contestó "sí, ratifícola", lo que motivó que la juez le impidiera seguir declarando en bable. Se da la circunstancia de que días antes del juicio, la defensa había recibido una notificación de la Audiencia Nacional en la que se confirmaba la concesión de la presencia de un intérprete para realizar la traducción. Sí declararon en su defensa, varios dirigentes del movimiento sindical asturiano que acreditaron la participación del acusado en protestas de carácter laboral, "sin relación con reivindicaciones políticas". "Es un muchacho solidario, prudente, no exhibicionista y parco en palabras --dijo uno de los testigos--, un hombre bueno, como diría don Antonio Machado, en el mejor sentido de la palabra". Por parte de la acusación, testificaron varios de los agentes que practicaron su detención, en la madrugada del 12 al 13 de septiembre de 2005. Según el relato de estos últimos, cuando se produjo el arresto, el acusado se encontraba en el interior de un vehículo aparcado a unos cien metros de la sede del PSOE de Infiesto. En ese momento, les advirtió que junto a los pedales había "un 'bichu prendíu'" que iba a explotar, en referencia al artefacto, que uno de los agentes consiguió desactivar apagando sus mechas. En concreto, explicaron que el explosivo estaba compuesto por gasolina, un aerosol y dos voladores manipulados que, a juicio de un perito policial que compareció ante el tribunal, era "una imitación precisa de los de 'kale borroka'". ANDECHA DENUNCIA UNA "CAMPAÑA DE CRIMINALIZACIÓN" Al respecto del juicio, la organización política Andecha Astur denunció "la campaña de criminalización hacia nuestra organización a través de informaciones que se vienen publicando en prensa escrita, medios digitales, radios y hasta en la televisión pública del Principado, donde se calificó a Fernando como miembro de Andecha Astur, y llegando a vincular a miembros de Andecha Astur con supuestas agresiones a periodistas durante la primera parte del juicio". Se da la circunstancia de que el acusado, afiliado en su día a esta formación política, se había dado de baja varios años antes de su arresto. Andecha considera, en este sentido, que "la campaña de criminalización hacia Andecha Astur busca criminalizar a la izquierda nacionalista asturiana y al nacionalismo asturiano en general (algo a lo que, por desgracia, estamos muy acostumbrados los nacionalismos no españoles) y con ello a tolos ciudadanos y ciudadanas de Asturias con una ideología determinada". Denunció también que en "la primera parte del juicio se vulneró el derecho a la defensa prohibiéndole la jueza utilizar su lengua materna para declarar, pese a tener concedido un intérprete por la propia sala, recordando que el propio Pleno de la propia AN sentenció en abril de 2008 que es una garantía del derecho a la defensa permitir al acusado que se exprese en su lengua materna". Mostró además su posición contraria a la existencia de la Audiencia Nacional, por ser un tribunal heredero del de Orden Público que funcionaba en la época franquista.