El líder de la banda que planeó un "secuestro exprés" huye antes del juicio

  • Barcelona, 28 abr (EFE).- El presunto cabecilla de la banda que en noviembre de 2006 planeó el "secuestro exprés" de la hija de un empresario de Tona (Barcelona) ha aprovechado que estaba en libertad provisional para huir días antes de la celebración del juicio, lo que ha llevado a aplazar la vista prevista para hoy.

Barcelona, 28 abr (EFE).- El presunto cabecilla de la banda que en noviembre de 2006 planeó el "secuestro exprés" de la hija de un empresario de Tona (Barcelona) ha aprovechado que estaba en libertad provisional para huir días antes de la celebración del juicio, lo que ha llevado a aplazar la vista prevista para hoy.

El huido, David Alonso M., debía ser juzgado hoy en la Audiencia de Barcelona junto a dos hombres y una mujer, que afrontan peticiones de condenas de hasta cinco años y medio de cárcel.

No obstante, el juicio se ha aplazado, a petición de la defensa de uno de los procesados, porque David Alonso M. está en paradero desconocido desde hace unas semanas, según han informado a Efe fuentes judiciales.

El pasado 23 de abril, la Audiencia dictó una orden de búsqueda y captura del procesado y estableció un plazo de diez días para su localización antes de ser declarado en rebeldía.

Tres de los cuatro acusados se encuentran en libertad provisional -uno de ellos permanece encarcelado por otra causa- tras haber pasado en prisión preventiva siete meses.

El juzgado de Vic (Barcelona) que investigó el caso acordó dejarlos en libertad provisional en septiembre de 2007, en contra del criterio de la fiscalía y la acusación particular ejercida por la víctima, al apreciar que no existía riesgo de huida ni de destrucción de pruebas incriminatorias, en una resolución que posteriormente confirmó la Audiencia de Barcelona.

Los procesados estaban obligados a presentarse periódicamente ante el juzgado instructor de Vic y tenían el pasaporte retenido para evitar su huida, pero desde hace unas semanas el supuesto cabecilla de la banda dejó de comparecer, motivo por el que la Audiencia decretó su detención e ingreso en prisión.

La Fiscalía acusa a los cuatro procesados de conspiración para la comisión de un delito secuestro, que se frustró porque David Alonso M., a quien también se imputa un delito contra la seguridad del tráfico, fue sorprendido por los Mossos d'Esquadra en estado ebrio cuando conducía el vehículo en el que viajaba junto al resto de los miembros de la banda.

Según el escrito de acusación, la banda estuvo planeando durante meses el secuestro exprés de la hija del empresario de Tona Ramon Blázquez, a quien pretendían retener durante 48 en una zona boscosa de La Quart (Barcelona) y pedir a su padre un rescate de millón y medio de euros.

Los imputados, de nacionalidad colombiana, planificaron la operación con todo detalle y, tras controlar los movimientos de la víctima durante meses, acordaron secuestrarla la mañana del 22 de febrero de 2007, en plena calle, cuando regresara de dejar a sus hijos en el colegio, añade la fiscalía.

El plan incluía un reparto de funciones entre los procesados: el cabecilla de la banda, alias "Pollo", era el encargado de negociar el pago del rescate por parte del padre de la víctima -al que conocía porque trabajó en su empresa- y tenía previsto escapar a Colombia una vez conseguido el dinero con su pareja y también imputada Ayda Yamile D.

Otro imputado, Enaimer Enrique N., ex paramilitar colombiano con experiencia en terrenos agrestes, fue uno de los diseñadores del secuestro, así como el que eligió el lugar para retener e la víctima, y su misión era borrar cualquier pista de la operación.

De acuerdo con el fiscal, Ayda Yamile D. debía encargarse de la manutención y vigilancia de la secuestrada y el otro imputado, Andrés Julián N., tenía encomendado el control del entorno familiar de la víctima para comunicar cualquier incidencia al cabecilla.

Los planes fueron desbaratados por un incidente imprevisto, ya que horas antes de perpetrar el secuestro el vehículo en que se desplazaba la banda derrapó en una circunvalación y los Mossos d'Esquadra descubrieron que el conductor presentaba un índice de alcoholemia de 0,90 miligramos, casi cuatro veces el máximo permitido por la ley.

Al observar que uno de los procesados ocultaba un objeto en la guantera del coche, los agentes registraron el vehículo y encontraron en él una pistola de aire comprimido y material para cometer el secuestro, así como libretas con información sobre el rapto planeado.