Estevill asegura ahora "no recordar" haberse reunido con el abogado Jiménez de Parga

  • Barcelona, 11 may (EFE).- El ex juez Luis Pascual Estevill ha asegurado hoy que "no recuerda" haberse reunido con Rafael Jiménez de Parga, abogado externo de Banesto, por el caso que llevó a tres empresarios barceloneses a prisión en 1994, durante su declaración como testigo en este juicio ante la Audiencia de Barcelona.

Barcelona, 11 may (EFE).- El ex juez Luis Pascual Estevill ha asegurado hoy que "no recuerda" haberse reunido con Rafael Jiménez de Parga, abogado externo de Banesto, por el caso que llevó a tres empresarios barceloneses a prisión en 1994, durante su declaración como testigo en este juicio ante la Audiencia de Barcelona.

Sin embargo, Pascual Estevill, actualmente en prisión por delitos de prevaricación, sí ha afirmado, de forma contundente, que "volvería a tomar las decisiones que tomé" sobre el caso Banesto, a cuyos imputados "no conocía", según ha explicado hoy en su declaración en la Sección Tercera de la Audiencia.

A pesar de "sus olvidos" sobre las reuniones que habría mantenido con el letrado Jiménez de Parga en el restaurante barcelonés "La Punyalada", para tratar presuntamente sobre la querella presentada por Banesto contra los empresarios, sí ha reconocido como suya la firma que aparece en un escrito que presentó de forma voluntaria en 2003 ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) en el que reconocía estos hechos.

En ese escrito, indicaba que Jiménez de Parga fue a verle y le propuso anticipar la fecha de la ratificación de la querella por parte de Banesto así como la de las declaraciones de los empresarios querellados, pero hoy ha dicho que "algo recuerdo, pero no concretamente" estos hechos.

También ha afirmado, con seguridad y soberbia, que el conocido letrado externo de Banesto "no me pidió" que instruyera el caso porque "ya se guardaría él mucho de pedírmelo" y que si modificó las fechas de ratificación y declaraciones no fue a petición de Jiménez de Parga sino "porque vi que era posible".

"Nunca nadie ha influido en mí", ha dicho con aplomo el ex juez, en referencia a las posibles influencias que Jiménez de Parga y banqueros de Banesto podían haber ejercido sobre él en este caso, en el que, ha asegurado, "tomé las decisiones que creí oportunas" y "las volvería a tomar", ha remarcado.

Pese a su condición de preso, el ex juez ha llegado a la Audiencia de Barcelona por sus propios medios, sin acompañamiento de policías, y se ha ido de la misma manera, después de declarar en el juicio que se sigue contra tres altos directivos de Banesto y Jiménez de Parga por cuatro delitos continuados de denuncias falsas y por estafa procesal en grado de tentativa.

Fuentes judiciales han indicado que a Pascual Estevill se le ha concedido un permiso de un día para acudir al juicio, a pesar de que el pasado mes de abril el TSJC revocó el régimen abierto que la Generalitat concedió a finales del año pasado al ex juez, condenado a más de nueve años de prisión por exigir dinero a banqueros y empresarios procesados para eludir la cárcel.

Durante la sesión de hoy también ha declarado como testigo de la acusación el periodista Félix Martínez, que en su libro "Estevill y el clan de los mentirosos" alude a una conversación que mantuvo con el director regional de Banesto en Cataluña, Miguel Ángel Calama, en julio de 1994, en los días en los que se presentó la querella.

En esa reunión, Calama le dijo a Martínez, según el periodista, que la querella contra los empresarios la vería Pascual Estevill, que en aquellos días era considerado el azote judicial de la burguesía económica barcelonesa.

En septiembre de aquel año, Estevill fue efectivamente el juez que vio la querella y mandó a tres de los cuatro empresarios querellados a la prisión Modelo de Barcelona durante tres días.

Además de Estevill y Martínez, han declarado también en la sesión de hoy del juicio los entonces subdirector general de riesgos del Banesto en Barcelona, Juan Manuel Martínez, y jefe de gestión de riesgos de la entidad, Emilio Núñez, que fue despedido poco después de que mantuviera una reunión con Calama y uno de los empresarios, Pedro Olabarría, en la que se habló de la deuda de la empresa Harry Walker.

Según Núñez, inmediatamente tras la reunión, que fue bien, a su juicio, y en la que Pedro Olabarría se ofreció a hablar con sus socios para encontrar una solución a la importante deuda que tenía Harry Walker, de la que era inversor, Calama le anunció a Núñez que el banco había optado por recurrir a la vía judicial.