Ex presidente taiwanés inicia una nueva huelga de hambre y desafía a los jueces

  • Taipei, 8 may (EFE).- El ex presidente taiwanés Chen Shui-bian, en detención preventiva desde finales del 2008, se ha declarado en huelga de hambre y ha pedido que "acabase la farsa" y lo condenen "a cadena perpetua", según un comunicado difundido hoy por su oficina.

Ex presidente taiwanés inicia una nueva huelga de hambre y desafía a los jueces

Ex presidente taiwanés inicia una nueva huelga de hambre y desafía a los jueces

Taipei, 8 may (EFE).- El ex presidente taiwanés Chen Shui-bian, en detención preventiva desde finales del 2008, se ha declarado en huelga de hambre y ha pedido que "acabase la farsa" y lo condenen "a cadena perpetua", según un comunicado difundido hoy por su oficina.

Chen, visiblemente debilitado, se encuentra en observación médica en el Centro de Detención de Taipei, donde no se descarta su traslado a un hospital.

En el comunicado difundido por su oficina, Chen dice que "como presidente del pueblo de Taiwán, insistí en la independencia de Taiwán y defendí el principio de que Taiwán y China son dos países separados a ambas orillas del Estrecho de Formosa".

"Moriré antes que ser un esclavo de los chinos. El pueblo de Taiwán debe ser digno y valiente", señaló el ex presidente independentista, acusado de corrupción.

"No soy corrupto. No he cometido delito alguno... No voy a tolerar el insulto ni un juicio ilegal. Por eso, despido a mis abogados, no quiero más testigos y pido al (juez) Tsai Shou-hsun que me condene a cadena perpetua. No apelaré", declaró el ex presidente.

Chen manifestó su apoyo a la protesta organizada por el independentista Partido Demócrata Progresista (PDP), en contra de la política gubernamental de acercamiento a China, y prevista para el 17 de mayo.

"Para mostrar mi apoyo... iniciaré una huelga de hambre hasta el 17 de mayo", agregó el ex presidente.

La fiscalía anticorrupción acusa a Chen y a sus familiares de apropiación indebida de fondos gubernamentales, aceptación de sobornos y tráfico de influencias.

Los fiscales descubrieron que la familia de Chen tiene cientos de millones de dólares en cuentas bancarias en el extranjero, que el ex presidente asegura provienen de contribuciones políticas legales.