Fiscal mantiene su petición de 7,5 años de cárcel para el acusado de violar a una turista

GRANADA, 14 (EUROPA PRESS)

La Fiscalía de Granada mantuvo hoy su petición de siete años y medio de cárcel para el hombre de 36 años, de profesión cocinero y nacionalidad venezolana, acusado de agredir sexualmente a una turista inglesa en una cueva del Sacromonte.

Durante la vista oral, celebrada hoy en la Sección Primera de la Audiencia de Granada, el procesado mantuvo que las relaciones fueron consentidas, puesto que incluso fue la británica la que le invitó a ir hasta el lugar en el que se hospedaba durante su estancia en la ciudad.

Negó haber forzado a la turista, tal y como sostiene el Ministerio Público, que indica que en el día de los hechos, el 29 de mayo de 2006, los dos iniciaron relaciones sexuales consentidas por ambas partes, aunque la mujer decidió que no quería continuar y le instó al ahora procesado a que parase, algo que éste supuestamente no hizo a pesar de la petición.

El inculpado, F.R.S.O., explicó a la Sala que conoció a la mujer en el bar en el que trabajaba como cocinero, local donde quedaron al día siguiente del primer encuentro para salir juntos. Fue la noche en la que salieron cuando, después de tomarse unas cervezas, decidieron ir a a la cueva-hotel, donde tuvieron relaciones sexuales consentidas.

Una vez culminadas, ella se fumó unos cigarrillos en el sofá, donde el acusado intentó iniciar una nueva relación, a lo que la mujer dijo 'Stop', momento en el que, según aseguró el inculpado, él paró accediendo a su solicitud. Después de dejarle escrito en un papel su correo electrónico y su teléfono, él, según dijo, se marchó, puesto que además le esperaba su pareja en casa.

Al día siguiente, el procesado fue a despedirse de la turista, que se marchaba ese día para Manchester, pero ella le dijo que no quería saber nada de él.

Preguntado por qué razón cree que haya podido tener la mujer para denunciar unos hechos que no son ciertos, el acusado, que dijo haberse hecho esa pregunta muchas veces, atribuyó el asunto a un "acto de inmadurez".

La turista, única testigo propuesta, no acudió hoy a la vista, puesto que se encontraba en el extranjero. Sí lo hicieron los forenses, que no pudieron encontrar lesiones producto de una agresión sexual en la mujer, ni siquiera en la zona anal, donde dijo haber sido penetrada varias veces en contra de su voluntad.

La fiscal reconoció que el tribunal tiene sólo dos opciones: considerar creíble el testimonio de la supuesta víctima o creer el del acusado, puesto que sus declaraciones son totalmente contradictorias, si bien la acusación pública defiende que los hechos se produjeron tal y como fueron denunciados.

La defensa, que pidió la libre absolución, incidió en que el delito que se le atribuye su patrocinado es muy grave, pero que igualmente grave sería condenarlo por algo que no cometió, teniendo en cuenta que no existe prueba objetiva que indique que se produjo una agresión sexual. La denuncia se debió quizás, según la letrada, a una "deformación de la percepción de la realidad" de la turista, que reconoció en sus declaraciones que esta "trastornada".

El juicio ha quedado visto para sentencia.