La testigo presencial de la muerte de un joven en Benalmádena reconoce al acusado en el juicio

MÁLAGA, 28 (EUROPA PRESS)

La chica que acompañaba al joven asesinado en Benalmádena (Málaga) en noviembre de 2007 a la salida de una discoteca volvió hoy a reconocer sin dudas al acusado como autor de la puñalada que acabó con la vida del adolescente. "Es él, es más, lo recuerdo todas las noches porque es duro ver morir a una persona", aseguró ante los miembros del jurado en la sesión del juicio oral.

La joven relató el enfrentamiento ocurrido previamente entre ella, su novio y una pareja de amigos con el acusado y su amigo menor de edad, que ya fue juzgado por su presunta relación con estos hechos. Aseguró que fueron estos últimos los que empezaron una confrontación al darse por aludidos tras un comentario de su amiga y los que comenzaron a lanzarles botellas.

Explicó que de repente se vio sola y se encontró a la víctima, a la que conocía porque era amiga de la familia, quien la acompañó a buscar a su novio. En ese momento se encontraron con el acusado y su acompañante y le advirtió de que eran ellos con los que habían tenido un incidente antes.

"Todo fue muy rápido, sólo vi el gesto de apuñalarlo y a Pedro caer", declaró la testigo, quien insistió en que no tenía "ninguna duda" de que fue el acusado. Éste, en la sesión de hoy, negó con la cabeza todas las manifestaciones que hacía la joven, quien dijo que el procesado miraba en el primer enfrentamiento "con cara seria y desafiante" y que lo vio "decidido, sereno" cuando el apuñalamiento.

También insistió en que la víctima no llevaba ninguna botella, aunque en su primera declaración ante la Policía sí lo manifestó. Asimismo, contó a los jurados cómo fueron apareciendo los demás amigos tras los hechos y cómo ella animó y le taponó la herida al joven, mientras que llegaban los servicios sanitarios que tardaron "bastante" en trasladarse al lugar.

En el juicio de hoy también declararon dos agentes de la Policía Local de Benalmádena, quienes aseguraron que cuando llevaban a los testigos, entre ellos a la joven, a la Comisaría para declarar, pasaron por el lugar donde el acusado y su amigo habían tenido un accidente y los identificaron, al igual que ocurrió en dependencias policiales luego, cuando le enseñaron fotos.

También testificaron los agentes que detuvieron al acusado y su acompañante y manifestaron que ambos dieron versiones contradictorias del siniestro con el coche y se mostraron sorprendidos cuando les dijeron que eran arrestados por una reyerta. Además, indicaron que cuando llegaron al lugar, al acusado no se le veía porque estaba "tras una palmera", mientras que el menor se escondió al verlos.

El juicio continuará mañana. La Fiscalía pide 17 años de cárcel por un delito de asesinato, mismo delito del que le acusa la acusación particular, que, sin embargo, solicita 20 años de prisión; mientras que la defensa solicita la absolución. El amigo del acusado fue absuelto por un juzgado de menores como inductor, aunque la sentencia está recurrida.