Piden 2 años para un etarra por gritar "Gora ETA" en el entierro de su padre

  • Madrid, 5 may (EFE).- El fiscal ha pedido hoy dos años de prisión para Jon Urretavizcaya, que cumple actualmente una pena de ocho años de prisión por colaboración con banda armada, por haber supuestamente gritado "Gora ETA" a la salida del entierro de su padre, al que había acudido con un permiso en junio de 2007.

Piden 2 años para un etarra por gritar "Gora ETA" en el entierro de su padre

Piden 2 años para un etarra por gritar "Gora ETA" en el entierro de su padre

Madrid, 5 may (EFE).- El fiscal ha pedido hoy dos años de prisión para Jon Urretavizcaya, que cumple actualmente una pena de ocho años de prisión por colaboración con banda armada, por haber supuestamente gritado "Gora ETA" a la salida del entierro de su padre, al que había acudido con un permiso en junio de 2007.

Según el informe del Ministerio Público, el acusado se habría dirigido a un grupo de personas congregadas ante la iglesia de Elorrio (Vizcaya) al final de los actos fúnebres, mientras le conducían de vuelta al coche policial, y habría gritado tres veces "Gora ETA" al tiempo que levantaba las manos en señal de triunfo.

Urretavizcaya, sin embargo, ha negado haber proferido el grito por el que se le acusa de un delito de enaltecimiento del terrorismo y ha explicado que, aunque sí que levantó los brazos, lo hizo en señal de saludo y agradecimiento a la gente que se había acercado para apoyarle.

Dos de los policías que estaban presentes en el entierro y que han declarado como testigos en el juicio que se ha celebrado esta mañana en la Audiencia Nacional han corroborado que cuando la familia del acusado salió de la sacristía, les esperaban unas 200 personas que aplaudían y saludaban al etarra con gritos de ánimo.

Fue entonces cuando, según el fiscal, el procesado habría lanzado un grito a favor de la banda terrorista, lo que, de acuerdo con el testimonio del único de los policías que ha afirmado haberlo oído, provocó que la gente congregada allí "se les echara encima", por lo que los antidisturbios tuvieron que intervenir.

El hermano y el cuñado del procesado, que han también han declarado como testigos, así como el segundo de los policías que han comparecido, han explicado por su parte que el bullicio causado por las personas que esperaban a Urretavizcaya era tan grande que no se habría podido oír nada que dijera.

El juicio ha quedado visto para sentencia, después de que la defensa pidiera al tribunal presidido por el magistrado Alfonso Guevara que no considere acreditados los hechos por haber sido corroborados por un solo testigo.