Al Bachir reitera que desoirá la decisión de la Corte Penal Internacional

  • Jartum, 26 feb (EFE).- El presidente sudanés, Omar Hasan al Bachir, reiteró hoy que su país desoirá la decisión de la Corte Penal Internacional (CPI), que el próximo miércoles anunciará si emite una orden de detención contra él por los crímenes en Darfur.

Al Bachir reitera que desoirá la decisión de la Corte Penal Internacional

Al Bachir reitera que desoirá la decisión de la Corte Penal Internacional

Jartum, 26 feb (EFE).- El presidente sudanés, Omar Hasan al Bachir, reiteró hoy que su país desoirá la decisión de la Corte Penal Internacional (CPI), que el próximo miércoles anunciará si emite una orden de detención contra él por los crímenes en Darfur.

En un discurso ante los líderes del partido opositor Al Umma (el pueblo) en Jartum, Al Bachir aseguró que Sudán "seguirá su marcha hacia delante y no hará caso de ningún intento de llevarlo hacia donde no quiere", en referencia a la CPI.

"Nuestra respuesta a los intentos de reconquistar el país y a cualquier decisión externa de una institución contra nuestro estado será ignorarlos y continuar con nuestro desarrollo", afirmó el presidente sudanés en el congreso de Al Umma.

El pasado 14 de julio, el fiscal jefe de la CPI, Luis Moreno Ocampo, pidió una orden de arresto contra Al Bachir por su responsabilidad en los crímenes de guerra cometidos durante el conflicto armado de Darfur, que estalló en febrero de 2003.

El próximo día 4, los jueces del tribunal anunciarán si emiten esa orden o no.

Asimismo, Al Bachir se comprometió al establecimiento de la paz en Darfur, en el oeste de Sudán, y consideró como un nuevo paso en este proceso el acuerdo "de buenas intenciones" firmado recientemente con uno de los grupos rebeldes, el Movimiento de Justicia e Igualdad (MJI), en Doha.

El conflicto de Darfur se inició cuando dos grupos insurgentes, el MJI y el Movimiento para la Liberación de Sudán (MLS), se levantaron en armas en febrero de 2003 contra el régimen de Jartum en protesta por la pobreza y la marginación que sufrían los habitantes de esta región.

Desde el inicio del conflicto, cerca de 300.000 personas han muerto y otros dos millones y medio se han visto obligadas a abandonar sus hogares, según cálculos de la ONU.