Cuatro trabajadores de Morón dicen que no vieron si los aviones de EEUU llevaban detenidos

  • Madrid, 20 abr (EFE).- Dos controladores y dos oficiales de vuelo de la base militar de Morón de la Frontera (Sevilla) han asegurado hoy al juez Ismael Moreno, en relación con las escalas en España de aviones de la CIA con terroristas detenidos, que desde sus puestos no podían ver si los aviones estadounidenses que recalaron tras el 11-S transportaban prisioneros.

Cuatro trabajadores de Morón dicen que no vieron si los aviones de EEUU llevaban detenidos

Cuatro trabajadores de Morón dicen que no vieron si los aviones de EEUU llevaban detenidos

Madrid, 20 abr (EFE).- Dos controladores y dos oficiales de vuelo de la base militar de Morón de la Frontera (Sevilla) han asegurado hoy al juez Ismael Moreno, en relación con las escalas en España de aviones de la CIA con terroristas detenidos, que desde sus puestos no podían ver si los aviones estadounidenses que recalaron tras el 11-S transportaban prisioneros.

Así lo han expuesto estos cuatro testigos -dos comandantes (los oficiales) y dos sargentos primero (los controladores) del Ejército del Aire- al juez de la Audiencia Nacional, ante el que también han coincidido en señalar que desconocen si alguno de esos vuelos tuvo como destino Guantánamo, según consta en sus declaraciones a las que ha tenido acceso Efe.

El interrogatorio se ha centrado, fundamentalmente, en las escalas que hicieron dos aviones en esa base los días 11 de enero de 2002 y 8 de noviembre de 2005, y en los que los servicios secretos estadounidenses presuntamente trasladaron a prisioneros al centro de detención de Guantánamo (Cuba).

En esas fechas, según han relatado, "el flujo de aviones americanos era muy grande" y en cuanto a la información sobre la carga que transportaban han explicado que sólo tenían la obligación de comunicarla "si es VIP" o si "es explosiva", pero no si se trata de "traslado de personal".

Los oficiales han manifestado además que nunca entraron en esos aviones y que las labores de limpieza y catering no eran realizadas por "personal militar español" y que son los estadounidenses los que lo contratan.

En cuanto a los vuelos concretos por los que han sido llamados a declarar, uno de los oficiales, responsable de coordinar el operativo de la base en caso de aterrizaje de emergencia, ha afirmado que el avión C141, el utilizado en el mencionado vuelo de enero de 2002, era "frecuente" desde 2001 y ha negado que se hicieran indicaciones "especiales" con motivo de la operación Libertad Duradera que desplegó Estados Unidos en Afganistán.

Este oficial y uno de los controladores, encargado de visualizar el tráfico aéreo español y norteamericano, han dicho también que no recordaban si ese día aterrizó de urgencia un avión americano y que por averías pueden producirse unos 15 aterrizajes al año.

También han explicado que desde la base de Morón se envía un parte con los datos de entrada y salida de vuelos (origen y destino, hora de despegue y aterrizaje) al Estado Mayor y con respecto a los sobrevuelos han dicho que sólo controlan a una determinada altura.

Estos cuatro testigos fueron llamados por el juez a través de una providencia en la que reclama a la Comisaría General de Información de la Policía y al Servicio de Información de la Guardia Civil que "aporten cuantos antecedentes tengan de operaciones en las que hayan participado agentes de EEUU relacionadas con el traslado o presencia de prisioneros en Guantánamo".

El testimonio de los testigos que han comparecido fue requerido por las acusaciones y el fiscal encargado de esta causa, Vicente González Mota, a raíz de la aparición de un documento secreto que evidenciaba que el Gobierno del ex presidente José María Aznar dio la autorización a Estados Unidos para hacer esas escalas.

Ahora las acusaciones se están planteando pedir al juez que llame a declarar a los número dos de los Ministerios de Defensa y Exteriores cuando estaban al mando Federico Trillo y Josep Piqué.

Según un informe difundido por Amnistía Internacional, una docena de vuelos de la CIA hicieron escala en España entre 2002 y 2007 en su trayecto desde o hacia Guantánamo, que en el caso de las bases de Rota y Morón de la Frontera estuvieron amparadas por un convenio de Cooperación y Defensa suscrito entre España y EEUU.