El clérigo radical Abu Qatada puede ser deportado a Jordania, según los Lores

  • Londres, 18 feb (EFE).- El clérigo radical Abu Qatada, calificado como el "embajador espiritual" en Europa del líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, podrá ser deportado a Jordania pese al temor de que pueda ser torturado, dictaminó hoy la Cámara de los Lores.

El clérigo radical Abu Qatada puede ser deportado a Jordania, según los Lores

El clérigo radical Abu Qatada puede ser deportado a Jordania, según los Lores

Londres, 18 feb (EFE).- El clérigo radical Abu Qatada, calificado como el "embajador espiritual" en Europa del líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, podrá ser deportado a Jordania pese al temor de que pueda ser torturado, dictaminó hoy la Cámara de los Lores.

Con este dictamen, los jueces de la cámara alta -máxima instancia judicial británica- dieron la razón al Ministerio británico del Interior, que había apelado la decisión de un tribunal inferior, que falló en contra de la deportación del clérigo de origen jordano.

La decisión de hoy supone una victoria de Interior en su larga batalla para deportar a Qatada a Jordania, país que le reclama por su presunta implicación en atentados terroristas en 1998.

Además de Qatada, los cinco jueces lores fallaron a favor del Gobierno en sus intentos de deportar a otros dos hombres a Argelia, conocidos con las iniciales "RB" y "U".

Pese a todo, los tres podrán llevar sus casos ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Nada más conocerse el fallo, la titular de Interior, Jacqui Smith, manifestó su satisfacción porque el dictamen apoya los esfuerzos del Gobierno de deportar al clérigo de origen jordano.

"Estoy encantada con la decisión de los lores de hoy en los casos de Abu Qatada y dos argelinos 'RB' y 'U'. Esto pone de manifiesto la amenaza que estos individuos suponen para la seguridad del país", señaló Smith en un comunicado.

"Mi prioridad es proteger la seguridad de la población y la seguridad nacional y he firmado la orden de deportación de Abu Qatada que le será entregada hoy. Quiero deportar a este individuo peligroso lo antes posible", agregó la ministra.

Pero en la práctica, la deportación definitiva deberá esperar hasta que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos evalúe el caso.

El año pasado, el Tribunal de Apelación de Londres dictaminó que la deportación de Qatada podía violar sus derechos humanos porque las pruebas contra él en Jordania pudieron haber sido extraídas bajo la tortura y no tendría un juicio justo.

Ante ese dictamen, el Ministerio de Interior decidió recurrir a la Cámara de los Lores.

Los lores consideraron hoy que no hay fundamentos razonables para creer que se le denegaría a Qatada un juicio justo en su país.

Qatada, arrestado en el 2005 para ser deportado a Jordania, está detenido en la prisión de Belmarsh, sureste de Londres.

El director de la organización defensora de los derechos humanos Justice, Eric Metcalfe, señaló hoy que el dictamen supone "un paso atrás en la lucha internacional contra la tortura".

Para la organización humanitaria Human Rights Watch, el dictamen de los jueces lores perjudica la campaña contra la tortura.

"Los jueces lores han dado al Gobierno luz verde para enviar a la gente a lugares donde hay un riesgo de tortura y malos tratos", señaló Julia Hall, de la citada organización.

En el caso de los dos argelinos, el Gobierno quiere deportarles porque considera que suponen una amenaza para la seguridad nacional, pero ellos insisten en que pueden ser torturados en su país.

El Reino Unido ha firmado acuerdos con algunos países de África y de Oriente Medio para garantizar que los individuos deportados del Reino Unido por razones de seguridad nacional recibirán un trato justo y no serán torturados.

Abu Qatada llegó a ser calificado por el juez español Baltasar Garzón como el "embajador" de Bin Laden en Europa durante una investigación sobre las conexiones españolas con los atentados del 11 de septiembre de 2001 perpetrados en EEUU.

Qatada ha negado esas acusaciones y ha insistido, incluso, en que no conoce a Bin Laden.

Nacido en 1960, Abu Qatada consiguió en 1994 asilo político en el Reino Unido, adonde llegó un año antes con un pasaporte falso desde los Emiratos Árabes Unidos tras escapar de su país de origen.