El ex dictador argentino Jorge Videla alega que "está secuestrado" por la Justicia

  • Buenos Aires, 15 may (EFE).- La defensa del ex dictador argentino Jorge Rafael Videla ha presentado un recurso ante la Cámara de Casación Penal en el que alega que es víctima de un "secuestro" por parte del propio sistema judicial que le investiga por delitos de lesa humanidad, informó hoy la prensa local.

El ex dictador argentino Jorge Videla alega que "está secuestrado" por la Justicia

El ex dictador argentino Jorge Videla alega que "está secuestrado" por la Justicia

Buenos Aires, 15 may (EFE).- La defensa del ex dictador argentino Jorge Rafael Videla ha presentado un recurso ante la Cámara de Casación Penal en el que alega que es víctima de un "secuestro" por parte del propio sistema judicial que le investiga por delitos de lesa humanidad, informó hoy la prensa local.

Los abogados de Videla plantearon ante la citada corte que el ex militar "está secuestrado, con privación ilegal de la libertad".

Los letrados Adolfo Casabal Elía y Luis Carri Pérez aseguraron en su escrito elevado al tribunal que "los organismos de derechos humanos quieren que Videla y otros militares mueran en la cárcel, y el Gobierno presiona a los jueces para que resuelvan en ese sentido".

Videla, de 83 años, fue condenado a prisión perpetua en el juicio a las juntas militares de la dictadura (1976-1983), pero sólo cumplió cinco años en prisión pues fue indultado durante la presidencia de Carlos Menem (1989-1999).

En 1998 regresó a la cárcel durante 38 días en el marco de una investigación por robo de bebés durante el régimen de facto, hasta que la Justicia le concedió el beneficio de la prisión domiciliaria.

El año pasado ese beneficio le fue revocado, por lo que fue llevado a una prisión dentro de una guarnición militar, para luego ser trasladado a una cárcel común, donde espera ser sometido a un juicio oral por crímenes cometidos durante la dictadura.

Según cifras oficiales, 18.000 personas desaparecieron en Argentina durante el último régimen, aunque organismos de derechos humanos afirman que las víctimas fueron 30.000.