Liberada Saberí, varias organizaciones subrayan que quedan otros en similar situación

  • Teherán, 12 may (EFE).- Lograda la excarcelación de la periodista estadounidense de ascendencia iraní Roxana Saberí, organizaciones internacionales recuerdan que aún están en prisión otros periodistas y activistas cuyos casos tienen paralelismos con el de la reportera liberada.

Teherán, 12 may (EFE).- Lograda la excarcelación de la periodista estadounidense de ascendencia iraní Roxana Saberí, organizaciones internacionales recuerdan que aún están en prisión otros periodistas y activistas cuyos casos tienen paralelismos con el de la reportera liberada.

En el presidio de Evin permanecen aún, entre otros, el periodista canadiense de origen iraní Husein Derakhshan -considerado el padre de los bloggers en Irán- y la investigadora iraní de origen armenio Silva Harotonian, empleada del Comité de Investigación e Intercambio, una organización con sede en Estados Unidos.

Derakhsan fue arrestado el pasado mes de noviembre en Teherán, poco después de regresar a la capital iraní tras vivir en Toronto durante ocho años.

Famoso por haber conseguido combinar el sistema "unicode" y las herramientas libres de internet, lo que permitió que se pudieran abrir fácilmente blogs en persa, fue acusado de espionaje a favor de Israel, país al que había viajado en 2006.

Derakhsan había abandonado Irán rumbo a Norteamérica en el año 2000, poco después de que el Poder Judicial iraní clausurara el diario pro reformista en la red "Asr-e Azadegan", en el que trabajaba como periodista especializado en tecnología.

Tres años más tarde, el rotativo británico "The Guardian" lo presentó como el hombre clave en el desarrollo de la llamada "revolución persa" en internet.

Sus problemas con el régimen iraní crecieron después de que decidiera viajar a Israel con su pasaporte canadiense para, en palabras suyas, "mostrar la imagen real" de su país.

Tras el citado periplo, Derakhsan -que siempre apoyó las ideas reformistas- defendió en algunos de sus blogs ciertas políticas del gobierno del actual presidente conservador, Mahmud Ahmadineyad.

Aún así, permanece en prisión desde noviembre del pasado año tras "confesar", según las autoridades iraníes, que "espiaba en favor de Israel".

Amigos, familiares y organizaciones internacionales han lanzado una campaña en Facebook para pedir "la libertad del padre de los blogger".

Expertos y periodistas en la zona insisten en que el caso de Derakhsan es similar al de Saberí, con las mismas ramificaciones políticas que enmarañaron el proceso contra la periodista finalmente liberada.

El pasado abril, cuando Ahmadineyad intervino en favor de un juicio justo para Saberí, incluyó en su misiva al Poder Judicial el nombre de Derakhsan.

El segundo caso con ciertos paralelismos al de Saberí es el de Silvia Harotonian, investigadora iraní de 34 años que fue arrestada el pasado junio cuando supuestamente organizaba un viaje a Estados Unidos para expertos iraníes en salud.

Harotonian, que trabaja para una organización no gubernamental estadounidense financiada en parte por el departamento de Estado, fue acusada de conspirar para derrocar al régimen a través de una "revolución de terciopelo".

La investigadora cristiana fue encerrada en la misma prisión en la que fue confinada Saberí y condenada en enero a tres años de cárcel.

La semana pasada, sus abogados emprendieron un segundo proceso de apelación después de que el primero fuera rechazado.

Al igual que Derakhsan, familiares y organizaciones de defensa de los Derechos Humanos han abierto una página web en favor de su liberación (www.freesilva.org).

Por la misma acusación que Harotonian, están encarcelados los científicos iraníes Arash y Kamiar Alaei, reconocidos internacionalmente por sus descubrimientos en el tratamiento del Sida.

Organizaciones iraníes e internacionales de defensa de la libertad de prensa y los derechos humanos, como Human Rights Watch, recuerdan, asimismo, que existen otros muchos presos políticos en el país.

El poder Judicial iraní cerró centenares de publicaciones, en su mayoría reformistas, durante la presidencia del aperturista Mohamad Jatamí (1997-2004).

La situación se ha mantenido durante el gobierno del actual mandatario, lo que ha llevado a organizaciones como Reporteros Sin Fronteras a colocar al régimen iraní como uno de los principales "predadores" de la prensa.