El presidente del TSJA aboga por un pacto de las fuerzas políticas para reformar un modelo de justicia "trasnochado"

GRANADA, 27 (EUROPA PRESS)

El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), Augusto Méndez de Lugo, abogó hoy por la necesidad de un pacto entre las fuerzas políticas para reformar un modelo de justicia que está ya "trasnochado", con el objetivo de evitar que el Gobierno que suceda al actual o el siguiente "afronte otras reformas que puedan significar dejar sin efecto lo ya trabajado con anterioridad".

Así lo manifestó en la presentación de la memoria anual de actividades y funcionamiento del TSJA del año 2008, en la sede del Alto Tribunal andaluz, en Granada, donde además insistió en que el cambio en la administración de justicia no es un "problema" de sólo una legislatura, puesto que los cambios en ese ámbito son "difíciles de implantar", ya que "los propios servidores de justicia somos reacios a un cambio brusco".

Méndez de Lugo señaló así que, aunque "empieza a verse alguna luz al final del túnel", hace falta esa renovación del modelo, "seriamente deteriorado", pero no con "tratamientos paliativos", sino "desde los cimientos de la misma organización". Un nuevo modelo que, según explicó, no conlleva necesariamente un aumento de la planta judicial, sino una racionalización de los recursos humanos.

"No se arregla con la creación desaforada de órganos judiciales, sino con un estudio minucioso de la planta necesaria actual para servir a los ciudadanos y a los múltiples litigios que inundan los órganos jurisdiccionales. No crecer por crecer, porque sería un coste que pocos estados podrían asumir", mantuvo.

El presidente del Alto Tribunal andaluz afirmó además que el año 2008 se ha caracterizado también por una "escasez sobresaliente" de la producción normativa en torno a esa reforma, lo que significa que "sigue normativamente paralizada". En ese sentido, aludió al Libro Blanco de la Justicia, un documento elaborado en 1997 por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) cuyos diagnósticos y reflexiones son extrapolables a la situación actual; y a la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial 19/2003, que aún no se ha llevado a la práctica en su totalidad.

Así, la memoria no se limita a criticar, sino que asume un papel constructivo al proponer líneas de actuación desde una triple distinción: La oficina judicial; la planta judicial; y el proceso. Respecto a la primera, "aquejada de los mayores defectos", Méndez de Lugo indicó que resulta "imprescindible" mejorar la provisión de puestos de trabajo proporcionando mecanismos "céleres" de cobertura de baja; potenciar la creación de unidades procesales de mayor tamaño y más flexibles; instaurar criterios de racionalización del trabajo; reforzar el papel de los servicios comunes procesales, de manera que se aligere la carga de trabajo de jueces y magistrados; informatizar las instancias judiciales; apostar por el expediente digital único; o implantar un eficaz sistema de comunicaciones.

En lo que atañe a la planta judicial, el presidente del TSJA apuntó que, aunque habrá que estudiar las necesidades al respecto, sí se debe contar con los efectivos necesarios, con el objetivo de alcanzar la ratio media de jueces por habitante en comparación con la Unión Europea. Al hilo, apostó por adaptar medidas de refuerzo para evitar el colapso de los juzgados, como los llamados "jueces volantes" o de adscripción territorial, que salvarían las carencias que se producen por razones de baja temporal.

En cuanto al proceso, por el que se hace efectiva y real la tutela judicial, Méndez de Lugo consideró que el camino a seguir es establecer mecanismos efectivos de resolución extrajudicial de conflictos, limitación de los recursos, y la plena implantación de los principios de oralidad y concentración, por los que se consigue una presencia activa del juez.

Méndez de Lugo, que se mostró optimista en relación a un posible colapso de la justicia, precisó además que hacia el objetivo de ese nuevo modelo se ha avanzado algo "porque los responsables políticos han tomado conciencia de él", de manera que en 2008 se han revitalizado las reformas pendientes, se ha renovado el CGPJ y se está caminando para acabar con el actual "modelo trasnochado".