La defensa del mulá Krekar, recién liberado en Noruega, reclamará daños y perjuicios


MADRID|

Brynjar Meling, abogado de la defensa del Najmuddin Faraj Ahmad, conocido como el mulá Krekar, ha anunciado que su cliente reclamará una indemnización por daños y perjuicios después de que la Justicia noruega ordenara su liberación para este viernes.

El Tribunal Supremo de Noruega aprobó la semana pasada la extradición a Italia del mulá, quien había sido líder del grupo kurdo integrista Ansar al Islam y sospechoso de planear una serie de atentados en el país. No obstante, este mismo miércoles se anuló su extradición después de que Roma retirara la solicitud de extradición.

En una entrevista concedida al diario noruego 'ABC Nyheter', el abogado de Krekar se ha mostrado "aliviado" y ha explicado que la decisión de retirar la solicitud de extradición y, por consiguiente, permitir su liberación, "confirma que no había justificación" para su detención.

"Esto hará que presentemos una reclamación por daños y perjuicios", ha señalado, si bien ha indicado que todavía desconocen qué es lo que ha ocurrido en su caso.

Tras haber sido detenido hace un año, en el marco de una serie de medidas antiterroristas puestas en marcha en Europa, la Fiscalía italiana solicitó a las autoridades noruegas su extradición.

El Gobierno de Italia indicó entonces que al menos una quincena de miembros del grupo, presuntamente liderados por el mulá, habían sido arrestados en seis países europeos por planificar una serie de ataques terroristas en varios puntos de Oriente Próximo y Europa.

Sin embargo, la Fiscalía noruega ha confirmado esta semana que Italia ha retirado la petición de extradición, sin explicar claramente las razones que están detrás de esta decisión, si bien esto supuso el anuncio de la liberación del mulá.

La primera ministra del país nórdico, Erna Solberg, se ha limitado a manifestar su respeto por las sucesivas decisiones judiciales. "Es algo que tenemos que aceptar", ha dicho, en alusión a la falta de competencias del Poder Ejecutivo en este tema.

Las autoridades noruegas han expresado en varias ocasiones su temor a que el imán suponga una amenaza para la seguridad nacional, pero tampoco lo han deportado a Irak porque consideran que no existen garantías suficientes de que no vaya a ser ejecutado.