El diputado holandés Geert Wilders, juzgado en ausencia por incitación al odio

NLD Schiphol|

El juicio contra el diputado de extrema derecha holandés Geert Wilders por discriminación e incitación al odio empezó el lunes en su ausencia, un proceso que el acusado tacha de "político" de cara a las elecciones legislativas.

La audiencia empezó con la lectura, por el abogado de la defensa, Geert-Jan Knoops, de una declaración de Geert Wilders explicando por qué había decidido no comparecer ante el tribunal.

"Es un proceso político y decidí no estar presente. Es mi derecho como político expresarme si hay un problema en Holanda", declaró Wilders, conocido por sus declaraciones antiislam, en el comunicado leído por Knoops.

"Es un tema que debería llevarse delante del parlamento, y no delante de un tribunal de justicia", añadió el diputado de ultraderecha.

Los hechos juzgados ocurrieron en marzo de 2014, en un cóctel luego de las elecciones municipales en La Haya, cuando el diputado de cabello rubio platino le había preguntado a sus militantes si querían "más o menos marroquíes en (su) ciudad y en Holanda". Frente a una multitud que gritaba "¡Menos! ¡Menos! ¡Menos!", el diputado había respondido con una sonrisa: "Nos vamos a encargar".

El lunes fue difundido en la audiencia el video en el que se ve a Wilders haciendo estos comentarios. El presidente Hendrik Steenhuis declaró después: "Tenemos que determinar si Wilders es culpable de haber insultado a los marroquíes y si incitó a discursos de odio en relación a ellos".

A raíz de estas declaraciones de 2014, fueron interpuestas 6.400 denuncias por ciudadanos y organizaciones.

La representante del ministerio público, Sabina van der Kallen, anunció a los jueces que no les pediría obligar a Wilders a presentarse al tribunal de Schiphol, cerca de Ámsterdam, donde se impusieron fuertes medidas de seguridad.

Un puñado de simpatizantes se reunieron en el lugar, enarbolando pancartas al grito de "menos caballeros de la moralidad, más patriotas".

"Es una pena que sea juzgado por decir lo que piensa", explicó a la AFP un manifestante, que requirió el anonimato.

El juicio, que durará hasta el 25 de noviembre, es el segundo proceso de este tipo contra Geert Wilders. En 2011, fue absuelto de acusaciones similares después de haber comparecido a todas las audiencias.

El diputado, de 53 años, denunció el viernes una "parodia de justicia" destinada a mantenerlo callado cuando se acercan las elecciones legislativas, previstas en marzo. Según los sondeos, su Partido por la Libertad (PVV) conseguiría unos resultados similares a los liberales (VVD) del primer ministro, Mark Rutte.

En audiencias preliminares, el político de extrema derecha reiteró que no "se arrepentía" de haber dicho lo que "millones ciudadanos holandeses piensan".

"Si hablar de esto merece un castigo, Holanda ya no es una democracia libre sino una dictadura", repitió el viernes.

Si es declarado culpable, Geert Wilders podría ser condenado a una pena máxima de dos años de cárcel o a un multa de más de 20.000 euros. Según los especialistas, una multa menos onerosa o una pena de trabajos de interés general son más probables en el caso de una primera condena.

Varios expertos han sido llamados a testificar esta semana ante el tribunal. Entre ellos, figuran algunos que apoyan los argumentos del polémico político, como el filósofo Paul Cliteur, que compara el proceso a los casos de la actriz Brigitte Bardot y del escritor Michel Houellebecq, ambos franceses, por declaraciones hostiles contra el islam y la comunidad musulmana.