Dos congresistas colombianos vinculados con paramilitares renuncian a sus escaños

  • Bogotá, 12 may (EFE).- Los senadores Zulema Jattin y Julio Manzur renunciaron hoy a sus escaños en el Congreso colombiano a raíz de la investigación que adelanta la Corte Suprema de Justicia (CSJ) por sus presuntos vínculos con paramilitares.

Dos congresistas colombianos vinculados con paramilitares renuncian a sus escaños

Dos congresistas colombianos vinculados con paramilitares renuncian a sus escaños

Bogotá, 12 may (EFE).- Los senadores Zulema Jattin y Julio Manzur renunciaron hoy a sus escaños en el Congreso colombiano a raíz de la investigación que adelanta la Corte Suprema de Justicia (CSJ) por sus presuntos vínculos con paramilitares.

En su carta de dimisión, Jattin, senadora por el Partido Social de Unidad Nacional (Partido de la U), conformado por los seguidores del presidente Álvaro Uribe, asegura que la CSJ es "prevaricadora, politiquera y perseguidora".

Agrega que esa corte está "envenenada por odios y resentimientos personales".

El Senado aprobó la dimisión y, ahora ya sin fueros, su proceso pasa a la Fiscalía General de la Nación.

Entre tanto, la renuncia de Manzur, que fue presidente del Directorio Nacional del partido Conservador, se produjo en medio de un debate sobre Tomás y Jerónimo, los hijos de Uribe, por un negocio de tierras que supuestamente les permitió jugosas ganancias gracias a presuntos favores de miembros del Gobierno.

Manzur está en libertad, pero es investigado por presuntos nexos con paramilitares, que dijeron haberlo apoyado en el campo político.

El lunes pasado, por orden de la CSJ, funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General detuvieron a Jattin y al también congresista Jairo Alberto Llano, bajo cargos de vínculos con grupos paramilitares en el llamado escándalo de la "parapolítica".

Más de 70 congresistas colombianos, la mitad de ellos detenidos, han sido vinculados por el alto tribunal a esta investigación, que partió de la divulgación, en noviembre de 2007, de un escandaloso pacto de parlamentarios y otros funcionarios con el ya disuelto grupo paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).