Fiscal propone una pena alternativa de 3,5 años de prisión para el acusado de disparar a un portero en Atarfe (Granada)

GRANADA, 4 (EUROPA PRESS)

La Fiscalía de Granada mantuvo hoy su petición de seis años y medio de prisión para el acusado de disparar con un arma sin licencia a un portero de un club de alterne en Atarfe (Granada) si bien ha propuesto como alternativa que, en el caso en el que el tribunal considere que no tuvo intención de matar, que cumpla una condena de tres años y medio de cárcel por los delitos de amenazas y tenencia ilícita de armas.

En el juicio, celebrado hoy en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Granada, la defensa, que solicitó la libre absolución, también consideró que de manera subsidiaria se tenga en cuenta la misma calificación jurídica del Ministerio Fiscal, pero considerando la pena adecuada la de los seis meses de prisión por las amenazas.

El procesado, de iniciales M.H.S. y sin antecedentes penales, negó hoy ante la Sala haber participado en los hechos, que se remontan a la madrugada del 29 de abril de 2007, cuando, según el relato fiscal, éste discutió con varios empleados del local 'Geisha' y con el portero de seguridad, al que requirió ser recibido por el encargado.

Fue entonces cuando, según consta en el escrito de acusación del Ministerio Público, el acusado salió del establecimiento, llevó un coche hasta la puerta y desde él efectuó hasta cinco disparos apuntando supuestamente al vigilante, que consiguió salvarse de los impactos de bala porque cerró la puerta.

Sin embargo, M.H.S. mantuvo hoy que dejó el local antes de que se produjeran esos disparos, de los que no tuvo noticia alguna y aseguró que no tiene ni ha tenido armas y que tampoco había tenido ningún problema anterior con el portero, al que dijo no conocer.

Aunque la supuesta víctima no acudió al tribunal, al encontrarse en su país, Rumania, sí se leyó la declaración que prestó ante el Juzgado de Instrucción, testimonio en el que señaló que un hombre, de etnia gitana, de complexión fuerte, calvo y con perilla ocasionó varios problemas dentro del local y le llegó a decir al camarero que "tenía ganas de darle un tiro al rumano".

Después de mirarle de manera desafiante dentro del establecimiento, según testificó en su día ante el juzgado el portero, ese hombre salió y momentos después sacó una pistola negra de la parte trasera de su coche y disparó varias veces desde una distancia de cinco metros, aunque el vigilante consiguió cerrar las puertas y salvarse.

El encargado del local aseguró que el acusado, un cliente habitual, ya había protagonizado otros pequeños incidentes con otras personas en días anteriores, y apuntó la descripción del autor de los disparos que le hizo el vigilante, coincidente con la del procesado, si bien precisó que él no llegó a presenciar nada.

También declararon hoy los agentes de la Guardia Civil que acudieron al 'Geisha' momentos después de producirse el incidente y los que pudieron hacer le visionado de las cámaras de seguridad donde, según dijeron, podía verse al inculpado saliendo del local y pocos minutos después al portero protegiéndose de los disparos, cerrando la puerta.

Para la fiscal este último hecho es crucial para determinar la culpabilidad del acusado, que además, según incidió la representante del Ministerio Público, había tenido el día de los hechos varios enfrentamientos con los empleados del local, entre ellos con el vigilante de seguridad.

El juicio, que apenas se ha prolongado una hora, ha quedado visto para sentencia.