La Audiencia Nacional condena a siete años de cárcel al 'grapo' Ismael Torralba por un robo en Barcelona en 2000

MADRID, 4 (EUROPA PRESS)

La Audiencia Nacional ha condenado a siete años de cárcel al miembro de los GRAPO Israel Torralba y ha absuelto a su compañera María de los Ángeles Ruiz Villa, al constatar que sólo el primero participó en el asalto que dos vigilantes de la empresa Prosegur sufrieron en septiembre de 2000 en un supermercado de Barcelona.

En una sentencia hecha pública hoy, la Sección Primera de la Sala de lo Penal considera probado que sobre las 12.00 horas del 23 de septiembre de 2000 Torralba, Jesús Merino del Viejo y otros dos integrantes de los GRAPO no identificados abordaron a los vigilantes en un supermercado situado en la Rambla de Guipúzcoa y, amenazándoles con un revólver y una pistola, se hicieron con una saca que contenía 18.055,38 euros.

El tribunal, presidido por el juez Javier Gómez Bermúdez, considera a Torralba autor de "un delito de robo con intimidación cometido por miembro de una organización terrorista con el fin de subvertir el orden constitucional o alterar gravemente la paz pública".

De esta forma, los magistrados concluyen que el acusado "ejecuta por sí todos los actos que integran el tipo objetivo del delito y lo hace con plena consciencia de la ilicitud penal de su acto". Así lo avalaría tanto el reconocimiento fotográfico realizado por un policía fuera de servicio que presenció por casualidad el asalto como las declaraciones que el propio Torralba hizo después de ser detenido.

En relación con la otra acusada, la sentencia destaca que el policía no reconoció a Ruiz Villa entre los asaltantes y que ésta negó haber cometido el delito. Así, justifica su absolución al constatar que "no aparece implicada en ninguna declaración sumarial" ni "existe prueba suficiente de su intervención".

"ACUSADA, ESTÉSE QUIETA"

Durante el juicio, que se celebró el pasado 16 de abril, Gómez Bermúdez, reprendió a Ruiz Villa por dar un beso en la mejilla a su compañero de organización terrorista Jesús Merino del Viejo espetándole: "Acusada, estése quieta". "Me pide permiso y yo le diré sí o no", le dijo.

Merino del Viejo, ya condenado por estos hechos, se negó a declarar al ser llamado por el tribunal como testigo, por lo que el presidente del tribunal le dedujo testimonio por un delito grave de desobediencia a la autoridad y le impuso una multa de 200 euros.

También comparecieron los dos empleados de la compañía de seguridad que sufrieron el asalto, que relataron que cuando se disponían a recoger la recaudación del supermercado dos personas armadas les tiraron al suelo, les golpearon y, tras poner "una pistola en la boca" a uno de ellos, les arrebataron la saca.