La periodista Roxana Saberi obtiene la libertad condicional tres semanas después de su condena

El tribunal de apelación anula la sentencia de 18 años de cárcel impuesta a mediados de abril por "espionaje"

MADRID/TEHERÁN, 11 (EUROPA PRESS)

La periodista iranoamericana Roxana Saberi, cuya condena por espionaje produjo un amplio revuelo internacional y agravó aún más las tensas relaciones entre Irán y Estados Unidos, ha obtenido la libertad condicional después de que un tribunal iraní de apelaciones anulase la pena inicial de ocho años de cárcel a que había sido condenada hace justamente tres semanas.

Los jueces del tribunal de apelación dictaminaron ayer a puerta cerrada, en una audiencia en la que pudieron estar presentes sus abogados (a diferencia del juicio en primera instancia, según Reporteros sin Fronteras, RSF), que, en la actualidad, Irán y Estados Unidos "no están en guerra", por lo que no procedía condenarla por espionaje.

El abogado de la periodista, Abdolsamad Jorramshahi, declaró esta mañana a Reuters que su pena de cárcel había sido reducida "de ocho años a dos años de suspensión condicional de la sentencia". La concesión de la libertad condicional fue confirmada posteriormente por el portavoz de la Magistratura, Alireza Jamshidi, a la agencia estatal de noticias IRNA, ante la que precisó que la condena ha sido reducida a dos años de cárcel, pero que la pena de prisión ha sido suspendida condicionalmente por los próximos cinco años.

"En consideración de esta decisión, obviamente va a ser liberada", afirmó Jamshidi, sin precisar en qué momento se producirá su excarcelación. En este sentido, RSF advirtió hoy, tras conocer la decisión del tribunal de apelación, de que "la absolución y la liberación inmediata de la periodista serían la única solución justa para la víctima".

En todo caso, su padre, Reza Saberi, ha advertido de que la periodista aún no ha salido del penal de Evin, en Teherán, y que la está esperando frente a la puerta de la prisión. "Será liberada hoy, espero. Los papeles están listos, es sólo cuestión de tiempo, un par de horas", declaró a Reuters por teléfono.

Reza Saberi añadió que Roxana podría obtener permiso para salir de Irán y precisó que él y su esposa intentarán que su hija "vuelva a casa". La pareja reside en Estados Unidos desde principios de los años setenta. Por su parte, su abogado ha indicado que las autoridades podrían prohibir a Saberi ejercer como periodista en Irán en los próximos cinco años, el tiempo que durará su libertad condicional.

CONDENA Y HUELGA DE HAMBRE

Saberi, nacida hace 32 años en Estados Unidos, que tiene doble nacionalidad estadounidense e iraní y que ha vivido en Irán los últimos seis años trabajando como periodista para la BBC y para la Radio Nacional Pública estadounidense, fue detenida el pasado mes de febrero por trabajar en Irán después de que expirasen sus acreditaciones de prensa.

El pasado 18 de abril fue condenada, en un juicio a puerta cerrada, a ocho años de cárcel por "espiar" para Washington, un cargo que, en casos extremos, podría acarrear la pena de muerte. Su padre denunció posteriormente que Roxana había declarado bajó coacción durante la reclusión preventiva y que esas "confesiones" podrían haber sido utilizadas como prueba en su juicio.

Poco después de ingresar en prisión, entre el 21 de abril y el 4 de mayo, se declaró en huelga de hambre en protesta por su condena. Las autoridades iraníes negaron en todo momento que se hubiera declarado la huelga de hambre, desautorizando al propio padre de la periodista, quien llegó a asegurar que había visto en varias ocasiones a su hija en la cárcel y que estaba extremadamente "débil".

"PEÓN DE AJEDREZ" DE IRÁN Y EEUU

El caso de Roxana Saberi agravó aún más las muy deterioradas relaciones entre Estados Unidos e Irán, en un periodo en el que el nuevo presidente norteamericano, Barack Obama, busca fórmulas de acercamiento a la República Islámica después de tres décadas de ruptura diplomática.

Según Washington, la condena a Saberi --ganadora en su tiempo del certamen 'Miss Dakota'-- carecía de bases legales, por lo que reclamó su liberación inmediata. Teherán, que no reconoce la doble nacionalidad, exigió a Washington que respetase la indepedencia de su sistema judicial y aseguró que la periodista tendría derecho a apelar la sentencia. De hecho, al día siguiente mismo de la condena, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, ordenó a la Fiscalía que se respetasen "todas las libertades y derechos legales" de Saberi, incluido el derecho a su propia defensa.

A finales de abril, Amnistía Internacional (AI) denunció que Roxana Saberi estaba siendo utilizada como "peón de ajedrez" en las tensiones políticas entre Irán y Estados Unidos y que el hecho de que se le hubiera cambiado varias veces la acusación desde el momento de su detención hasta su juicio indicaba "que las autoridades iraníes buscaban cualquier excusa para encarcelarla", por lo que reclamó su "liberación inmediata e incondicional".

Por esas mismas fechas, la presidenta del Círculo de Defensores de los Derechos Humanos y premio Nobel de la Paz en 2003, Shirin Ebadi, se sumó al equipo de defensa de Roxana Saberi. En relación con ello, Reporteros sin Fronteras pidió que el proceso de apelación no fuese "una parodia de justicia" y que se permitiese la asistencia de "personalidades independientes del poder", como la propia Shirin Ebadi.