La Procuraduría brasileña se opone a la revisión del refugio concedido a Battisti

  • Río de Janeiro, 7 may (EFE).- La Procuraduría General de Brasil se manifestó hoy contraria a una posible revisión del estatus de refugiado político que el Gobierno le concedió al ex activista italiano de izquierda Cesare Battisti, condenado en su país a cadena perpetua por cuatro asesinatos.

La Procuraduría brasileña se opone a la revisión del refugio concedido a Battisti

La Procuraduría brasileña se opone a la revisión del refugio concedido a Battisti

Río de Janeiro, 7 may (EFE).- La Procuraduría General de Brasil se manifestó hoy contraria a una posible revisión del estatus de refugiado político que el Gobierno le concedió al ex activista italiano de izquierda Cesare Battisti, condenado en su país a cadena perpetua por cuatro asesinatos.

En un parecer enviado al Supremo Tribunal Federal (STF), la Procuraduría recomendó que sea archivada sin mayores análisis la demanda en la que el Gobierno italiano pide la anulación de la decisión del Ministerio de Justicia de Brasil de concederle refugio a Battisti.

La máxima corte de Brasil tiene que pronunciarse en los próximos días sobre la petición italiana y decidir si Battisti puede ser beneficiado con el estatus de refugio o si, por el contrario, el Gobierno tiene que extraditarlo.

El dictamen de la Procuraduría no es vinculante, pero de cualquier forma es tenido en cuenta por los magistrados del STF.

Según el procurador general brasileño, Antonio Fernando Souza, la petición italiana es improcedente.

Battisti, de 54 años y actualmente escritor, integró el grupo Proletarios Armados por el Comunismo (PAC), un brazo de las Brigadas Rojas muy activo en Italia en la década de los 70 y acusado de diversos atentados.

El escritor, que obtuvo refugio en Francia en 1990, fue juzgado en ausencia en su país en 1993 por cuatro homicidios y condenado a cadena perpetua.

El ex activista, que está preso preventivamente en Brasil mientras la Justicia decide su suerte, huyó de París en 2004, después de que las autoridades galas anunciaron su disposición a entregarlo a Italia.

Tras su captura en Brasil, Italia pidió su extradición, pero en enero pasado el Gobierno de este país le concedió el estatus de refugiado político en una polémica decisión.

Italia llamó a consultas a su embajador en Brasil para mostrar su disconformidad, aunque lo reintegró después de unas dos semanas.