Medimar recurrirá la sentencia que lo declara responsable civil por la pérdida de visión de una paciente

ALICANTE, 11 (EUROPA PRESS)

El Hospital Medimar de Alicante recurrirá la sentencia que lo declara responsable civil por las lesiones "permanentes e irreversibles" que sufrió una paciente, como consecuencia de una intervención quirúrgica para dejar de llevar gafas, según indicaron hoy a Europa Press fuentes del centro médico.

El juzgado de Primera Instancia número 9 de Alicante ha condenado al Hospital Internacional Medimar y al doctor Javier B.M. al pago de un total de 70.778 euros a una paciente que sufrió lesiones "permanentes e irreversibles", como consecuencia de una intervención quirúrgica para dejar de llevar gafas.

Sin embargo, un portavoz del centro anunció a Europa Press que se recurrirá la decisión judicial, al entender que el médico presta sus servicios en las instalaciones del centro pero que no se trata de una persona de plantilla.

La intervención quirúrgica fue practicada el 30 de noviembre de 2006 en el citado centro hospitalario con el propósito de extraer el cristalino e implantarle una lente multifocal en cada uno de los ojos de una paciente.

No obstante, en el transcurso de la operación, se produjeron varias complicaciones, ya que al introducir la lente intra ocular en el primer ojo --el izquierdo-- se produjo una rotura "a nivel háptico posterior", que dejó restos y obligó a utilizar la lente prevista en el ojo derecho.

Además, en el postoperatorio sufrió un edema corneal intenso, pliegues endoteliales y un aumento de la presión intraocular que requirió de un tratamiento farmacológico, según consta en la sentencia.

Cinco días después de la operación, la paciente acudió a la consulta de otro especialista, que detectó las siguientes lesiones: la rotura capsular posterior en la manipulación de la lente intraocular rota con hernia de iris a cámara anterior; lente intraocular en sulcus; desplazamiento de lente intraocular nasal y hongo vítreo en cámara anterior.

Así mismo, informes realizados posteriormente por otros especialistas le diagnosticaron afecciones tales como pseudofáquia, aniseconia severa con recomendación para no usar vehículos a motor, astenopatía por anisometria hipermetrópico y pseudofáquia multifocal en el ojo izquierdo.

La paciente hizo constar en su demanda que todos los facultativos que la habían visto coincidían en que el estado del ojo era "lamentable", no sólo por la deformidad y cicatrices existentes en la córnea, sino que las actuaciones que se habían llevado a cabo le habían originado "una patología grave que precisa de tratamientos más agresivos".