Tres años de prisión a dos camioneros que agredieron a dos transportistas durante una huelga

La sentencia de apelación eleva la pena impuesta en primera instancia a los acusados

SANTANDER, 26 (EUROPA PRESS)

La sección tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado a tres años de prisión a dos camioneros que agredieron a dos transportistas durante una huelga convocada en el sector del transporte en octubre de 2006.

La sentencia eleva las penas impuestas por el Juzgado de lo Penal número 1 de Santander que condenó a cada uno de los procesados a veinte meses de prisión, al considerar que no se dan las condiciones para aplicar las atenuantes por dilaciones en el proceso ni la de reparación del daño que había aplicado la sentencia de primera instancia.

Los dos condenados deberán además pagar sendas multas, cada uno de ellos, de 2.346 euros; indemnizar a los agredidos con un total de 660 euros; a la empresa perjudicada en 1.590 euros por los daños causados al camión, y con 6.449 euros por la mercancía que se perdió.

Según los hechos narrados en la sentencia, los acusados, G A.V. y J.F.O. que se dedican a la conducción de camiones, se encontraron, la noche del 15 de octubre del año 2006, fecha en la que había sido convocada una huelga en el sector del transporte, con un camión de pescado que circulaba en dirección a Bilbao.

Ambos procesados viajaban en un turismo propiedad de uno de ellos, y al observar al vehículo propiedad de una empresa de pescados, que circulaba a unos diez kilómetros de distancia del área de servicio de Adelma, en la localidad de Hoznayo, le hicieron unas ráfagas de luz y, tras adelantarlo, le obligaron a parar en el arcén de la vía, conminando a sus dos ocupantes a seguirles hasta la gasolinera.

Llegados al lugar, donde se encontraba un grupo de unos 50 piquetes que increparon a los ocupantes del camión, les obligaron a bajar del mismo, comenzando los presentes, incluidos los dos acusados, a agredirles dándoles patadas cuando estaban tirados en el suelo. Además, con un punzón, causaron daños al vehículo de transporte, en concreto, en el depósito del combustible y en las ruedas.

Al lugar del suceso acudieron agentes de la Guardia Civil que fueron avisados por una pareja que se encontraba en la estación de servicio tras presenciar el alboroto, momento en el cual, los concentrados se dispersaron. Tras inspeccionar la zona, los agentes encontraron el punzón con el que fue dañado el camión y el vehículo en el que viajaban los acusados.

A consecuencia de la agresión, uno de los transportistas agredidos sufrió lesiones de las que tardó en curar siete días, dos de ellos, incapacitado para sus ocupaciones habituales, mientras el segundo precisó de quince días para su curación, siete de ellos, incapacitantes.

Por estos hechos, los acusados fueron condenados, entre otras penas, a veinte meses de prisión cada uno de ellos por un delito contra los derechos de los trabajadores, además de imponerles el pago de multas por un delito de daños y una falta de lesiones, así como el abono de indemnizaciones.

ELEVAN LAS PENAS

La sentencia de instancia fue recurrida tanto por los condenados como por los agredidos y por la empresa para la que trabajaban éstos. Los primeros alegaron, entre otras cuestiones, que no conminaron a los ocupantes del camión a dirigirse al área de servicio sino que "por pura cortesía" se limitaron a "ponerles sobre aviso de que en la zona había problemas para que tuviesen cuidado", algo que para el tribunal de apelación "no es de recibo" y constituye "un sarcasmo que no merece mayores comentarios".

Tampoco da crédito la sala a la afirmación de los condenados de que no llevaban ningún punzón y, sobre su no presencia en el lugar de los hechos, el tribunal señala que es normal que los agentes no les encontraran en el grupo de agresores porque en cuanto apareció la Guardia Civil "todos huyeron".

Destaca sin embargo que sí se encontraba en el lugar el coche en el que los recurrente viajaron, y a cuya versión sobre el motivo por el que allí se encontraba el vehículo no da crédito. Señala al respecto que los inculpados "no se fueron ni a Heras ni a Santander, porque estuvieron en todo momento en el área de Adelma, primero, agrediendo a los denunciantes, y luego ocultándose cuando llegó la Guardia Civil", para concluir que "lo que no pudieron esconder fue el coche".

Desecha finalmente la Audiencia el argumento de los procesados de que fueron los propios denunciantes los que provocaron el altercado "con su incomprensible actitud", alegato que, según la sala, "se contesta solo".

En cuanto a los recursos de los agredidos y de la empresa para la que trabajaban, el tribunal estima su petición de que no se aplique la atenuante de dilaciones indebidas en el proceso y señala al respecto que, aunque el auto de apertura del juicio oral se dictó el 5 de diciembre de 2006 y la fecha para la vista se señaló para el 1 de julio de 2008, en ese tiempo no hubo paralización alguna por parte de los juzgados intervinientes en la causa.

También estima la solicitud de que no se aplique la atenuante de reparación del daño, ya que el dinero consignado por los acusados lo fue en concepto de fianza, y no para resarcir a los perjudicados. Así, al no considerar ambas atenuantes, la pena inicialmente impuesta, de 20 meses de prisión, se eleva a tres años para cada uno de los condenados.

Finalmente la Audiencia desestima la petición de que los procesados indemnicen con 6.000 euros a cada uno de los agredidos por daños morales y señala al respecto que no se ha acreditado mediante pruebas la inquietud que dicen sentir los denunciantes que además --dice-- son transportistas profesionales que conocen lo que son las huelgas en el sector y el haber sido víctimas de un piquete con resultados lesivos leves "no parece generador de los presuntos daños morales que mencionan".