Una psiquiatra dice que la acusada de quemar al hombre que violó a su hija tenía disminuida sus capacidades

ELX (ALICANTE), 12 (EUROPA PRESS)

La psiquiatra que evaluó el estado de la acusada de quemar vivo con gasolina al hombre que violó a su hija, mientras éste se encontraba en un bar de Benejúzar (Alicante) disfrutando de un permiso carcelario el pasado 13 de junio de 2006, afirmó hoy que, en el momento de los hechos, la procesada tenía la capacidad volitiva y cognitiva "gravemente afectada".

Esta perito testificó hoy en la vista oral celebrada en la sección séptima de la Audiencia Provincial de Alicante, ubicada en Elx, sobre el informe que realizó, aproximadamente un año después de que ocurrieran los hechos, para evaluar la peligrosidad de la procesada.

De esta forma, la médico, jefa del servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario de San Juan, señaló que el hecho de ver "al hombre que violó a su hija", antes de que se cumplieran los 9 años de prisión a los que fue condenado, provocó a la acusada "un trastorno disociativo grave que afectó su capacidad volitiva y cognitiva en ese momento".

Según esta psiquiatra, los informes a los que tuvo acceso para realizar esta evaluación aportan "pruebas documentales" de que la procesada "estaba en un estado disociativo" y que tenía "seriamente afectadas sus facultades psíquicas desde la violación de su hija".

La jefa del servicio de Psiquiatría del Hospital de San Juan apuntó, además, que estos informes reflejan "conductas erráticas e impulsivas desde la violación" y que la acusada "había dado pruebas de que no siempre mantenía el control".

"Ver al violador de su hija y el miedo de que matara a ésta, produjo una explosión en la mente de la acusada que le provocó un estado disociativo grave", por lo que "no estaba cognitivamente íntegra" en el momento en el que quemó al perjudicado y tenía una "disminución cognitiva y volitiva" y "posiblemente" tuviera "absolutamente alteradas las facultades mentales".

Por su parte, el abogado de la acusación particular, Antonio Martínez Camacho, le dijo a esta psiquiatra que estaba "predispuesta a realizar un informe favorable hacia la procesada", puesto que se ha basado para elaborarlo "en la información que le ha dado ella y su hija", y si esa información es sesgada, "el informe también lo puede ser".

Durante la sesión de hoy también declararon dos médicos psiquiatras que trataron a la acusada durante su estancia en el psiquiátrico penitenciario, que coincidieron en señalar que la procesada sufrió "delirios" durante mientras estuvo allí, ya que en una ocasión "aseguró que había visto a la virgen" y en otra "que su perrita se paseaba por su celda".

Para estos psiquiatras penitenciarios, el caso de la acusada "está fuera de las estadísticas", puesto que "estaba obsesionada con la violación que sufrió su hija", a pesar de que se juzgó y condenó al autor de la misma. Asimismo, estos médicos afirmaron que observaron en la procesada "rasgos psicopáticos", puesto que "dijo que no se sentía culpable por lo que había hecho".

Del mismo modo, los dos psiquiatras indicaron que "no podían determinar" el estado de las capacidades volitivas y cognitivas de la acusada en el momento en el que ocurrieron lo hechos, y que tampoco sabían si estaba simulando sus síntomas o no.

También prestó declaración hoy la médico psiquiatra que trató a la acusada desde el momento en el que violaron a su hija, y que le diagnosticó un trastorno adaptativo mixto, con ansiedad y depresión, del que todavía no ha recibido el alta.

El juicio se reanudará el próximo 8 de junio en la sección séptima de la Audiencia Provincial de Alicante, donde el fiscal y los abogados de la defensa y de la acusación particular expondrán sus conclusiones finales.

PENAS

El ministerio fiscal solicita en sus concusiones provisionales un total de 9 años y seis meses de prisión para María del Carmen G.E.; 7 años y seis meses por un delito de homicidio y dos años de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa, o en su defecto, un año y seis meses de prisión por lesiones dolosas.

Por su parte, la acusación particular solicita para la procesada un total de 30 años de prisión, de los cuales 17 son por un delito de asesinato, 7 por tentativa de homicidio y 6 años de cárcel por el incendio del bar. La defensa pide la libre absolución de la procesada al considerar que cuando sucedieron los hechos la acusada sufría un trastorno mental.