Condenan al hijo de Tomás Olivo por increpar a dos agentes tras sancionar su coche en el Gran Plaza

ALMERÍA, 23 (EUROPA PRESS)

El Juzgado de Instrucción número 2 de Roquetas de Mar ha condenado en un juicio de faltas a Fulgencio Tomás Olivo, hijo del propietario del centro comercial Gran Plaza del municipio roquetero, al considerar que éste cometió una falta de respeto y consideración a dos agentes de la Policía Local, después de que éstos le multaran por haber aparcado su vehículo en una zona de minusválidos del centro comercial.

Según dicta la sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, a las 13,00 horas del pasado día 7 de noviembre de 2008, agentes de la Policía Local de Roquetas recibieron un aviso del estacionamiento de varios vehículos en la zona de minusválidos del Gran Plaza no acreditados de dicha condiciones.

Una vez que los agentes llegaron al lugar, procedieron a formular su denuncia aun turismo marcar Mercedes, cuya propiedad es de Fulgencio Tomás Olivo, quien observó los hechos desde el interior del edificio a través de la cristalera, por lo que se dirigió hasta ellos.

Así, según recoge el dictamen, el joven se dirigió hacia los agentes a quienes dijo: "qué hacéis, que esto es mío y el coche también y aquí no pintáis nada". Los agentes pidieron al joven que se identificara, un hecho al cual se negó en repetidas ocasiones, e incluso intentó escapar, por lo que uno de los agentes los cogió de un brazo y le dijo que si no se identificaba, tendría que acompañarlos a dependencias policiales.

De este modo, el acusado se volvió hacia los agentes y les dijo: "voy a llamar al alcalde, que no sabéis de quien soy hijo". Tras pedir nuevamente que se identificara, Fulgencio Tomás Olivo mostró su documentación y, a continuación, los agentes le pidieron que retirara su vehículo, a lo que él respondió que "le daba igual, que no lo iba a retirar, que aquello era suyo y que dieran aviso a la grúa".

Los agentes dieron aviso a la grúa inició la maniobra de carga del vehículo, momento en el que el joven se dirigió hacia los policías y les increpó al decirles "esto no va a quedar así, se os va a caer el pelo y me ha dicho vuestro alcalde que os denuncie".

El fallo del juez indica que el acusado deberá pagar una multa de 180 euros o realizar trabajos en beneficio de la comunidad, así como el pago de las costas, por una falta de respeto y consideración a la Autoridad. Por otra parte, el juez absolvió a los policías de la falta de amenazas por la que habían sido denunciados.