Piden cinco años de prisión a dos miembros de una empresa por verter presuntamente lodos en el Tinto

HUELVA, 13 (EUROPA PRESS)

El Juzgado de lo Penal número 3 de la Audiencia Provincial de Huelva juzgará mañana al gerente-propietario y al encargado de una planta de tratamiento de áridos que una empresa onubense tenía ubicada en el término municipal de Palos de la Frontera (Huelva), como presuntos autores de vertidos sobre el cauce del estero Domingo Rubio en el río Tinto en 2006, para los que pide la Fiscalía dos años y seis meses de cárcel para cada uno, seis meses de Responsabilidad Personal Subsidiaria (RPS) por impago de multa, así como una multa de ocho euros diarios durante 12 meses.

Según el escrito de la Fiscalía, al que tuvo acceso Europa Press, a esta empresa la incoó el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) por vertidos realizados en el estero y que dio lugar a que técnicos de la Delegación de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía inspeccionaran la planta "descubriendo unas tuberías de desagüe para el vertido de lodos", cuya clausura ordenaron a la empresa de forma inmediata.

Del mismo modo, el escrito refleja que la empresa "había dejado de presentar sus cuentas en el Registro Mercantil y funcionaba con la referida nueva denominación que no había comunicado a la Administración y con el fin de evitar posibles sanciones y su cierre".

Pese a lo anterior, desde junio de 2006 los acusados llevaron a cabo vertidos no autorizados del material decantado --aguas y lodos arcillosos-- al estero, contraviniendo lo dispuesto en la normativa protectora del medio ambiente. En el escrito consta, a su vez, que la planta "tenía autorización con el condicionante de no producir ningún tipo de vertido", lo que se conoce como planta-instalación "vertido cero".

Sin embargo, el día 27 de julio agentes de Medio Ambiente y agentes de la Unidad Adscrita del Cuerpo de Policía Nacional detectaron "un gran vertido que dio lugar a extensas manchas de lodos en el estero con gran impacto visual y paisajístico", por lo que se inspeccionó el lugar y se descubrió "la instalación de dos tubos de desagüe que iban de la balsa de decantación hasta el estero", que posteriormente fue desmantelada.

El escrito advierte que el citado vertido produjo efectos "muy perjudiciales" sobre el equilibrio y la biodiversidad del entorno, así como la turbidez de las aguas. En este sentido, la Fiscalía estima que "los daños causados no pueden cuantificarse económicamente" por lo que se pide, para su reparación, la elaboración de un proyecto técnico de restauración ambiental aprobado por la Administración Autonómica de la zona afectada de tres años duración.

El estero afectado forma parte del Paraje Natural Marismas del Odiel y de los Lugares de Interés Comunitario (LICS) de Marismas y Riberas del Río y Estuario del Tinto.