El posible traslado de las operaciones de Manta a Colombia abre la polémica

  • Bogotá, 14 abr (EFE).- La posibilidad de que las operaciones que Estados Unidos desarrolla en la base ecuatoriana de Manta se trasladen a Colombia abrió hoy una polémica entre las autoridades, que dicen que beneficiará a toda América, y la oposición que afirma que complicará las relaciones con los países vecinos.

El posible traslado de las operaciones de Manta a Colombia abre la polémica

El posible traslado de las operaciones de Manta a Colombia abre la polémica

Bogotá, 14 abr (EFE).- La posibilidad de que las operaciones que Estados Unidos desarrolla en la base ecuatoriana de Manta se trasladen a Colombia abrió hoy una polémica entre las autoridades, que dicen que beneficiará a toda América, y la oposición que afirma que complicará las relaciones con los países vecinos.

Para el comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, general Freddy Padilla, la base de Manta, que los estadounidenses deben dejar antes de noviembre próximo, "estaba prestando un enorme servicio en la lucha contra el narcotráfico".

En declaraciones a Caracol Radio Padilla afirmó que esa labor debe mantenerse, motivo por el que el Gobierno colombiano negocia con el estadounidense el traslado de los equipos de la base a Colombia, en una confirmación de lo anunciado este lunes por el embajador de EE.UU. en Bogotá, William Brownfield.

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, decidió no renovar el contrato firmado en 1999 con Estados Unidos por la base de Manta, que expira en noviembre de 2009.

"Es un acuerdo de colaboración, la letra menuda -cuando lleguemos al final- los colombianos la van a conocer, pero no será una base o dos bases, es una forma de colaborar para que haya unas mejores posibilidades logísticas de atender esta situación", dijo Padilla.

También precisó que en Colombia no se operará de la misma manera a cómo se hizo en Ecuador.

"Estamos buscando una participación que sea efectiva y contundente, pero en los parámetros del siglo XXI", advirtió, al señalar que "se trata de ayudar a luchar contra el narcotráfico.

Padilla consideró asimismo que la experiencia colombiana en la lucha contra el narcotráfico supondrá una ayuda a los otros países de América.

Sin embargo, el ex ministro colombiano de Defensa (1990-1994) Rafael Pardo, el primer civil que tuvo ese cargo en la historia de Colombia, consideró que esa decisión causará un daño irremediable en las relaciones de su país con sus vecinos sudamericanos.

"Eso contamina casi que irremediablemente las relaciones de Colombia con el resto de Suramérica", afirmó Pardo.

Pardo observó que "el propósito de una base militar de un segundo país en otro país es poder proyectar una fuerza militar hacia terceros países".

Es "un error formidable" que Colombia permita a Estados Unidos proyectar hacia terceros su capacidad militar, de inteligencia, de vigilancia y de operaciones, agregó el ex ministro y ex senador, quien ahora busca obtener la candidatura presidencial del Partido Liberal Colombiano (PLC) en los comicios de 2010.

"Es una nueva equivocación desde el punto de vista diplomático del Gobierno colombiano", continuó Pardo, para quien una decisión de esta naturaleza no se corresponde con la necesidad de su país de mantener buenas relaciones en la región y, particularmente, con Ecuador.

Los Gobiernos de Colombia y Ecuador rompieron sus relaciones diplomáticas en marzo de 2008, después de que el Ejército colombiano bombardeara un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano y acabara con la vida del número dos del grupo guerrillero, Raúl Reyes, entre otros.

Para Pardo, además, el Gobierno del presidente Álvaro Uribe no ha sido claro en el manejo de las gestiones sobre el traslado de las operaciones de Manta al país vecino.

La negociación "no solo (ha sido) secreta, sino hipócrita", aseveró.

En marzo pasado, el ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, ofreció a Estados Unidos "ampliar las facilidades en algunas bases aéreas" para suplir el cierre de Manta.

Hace casi un año, el presidente Uribe aseguró que si Estados Unidos requería instalar una base militar, su Gobierno no se opondría, aunque aclaró que no se llevaría a cabo en un lugar que pudiera considerarse un desafío a algún país vecino.