La violencia del narcotráfico en Latinoamérica reclama un nuevo enfoque

  • Londres, 9 mar (EFE).- La producción de cocaína se ha extendido a varios países de América Latina y ha desencadenado una oleada de violencia y desplazamientos de poblaciones que hacen que algunos reclamen un enfoque de la guerra contra el narcotráfico, informa hoy el diario británico The Guardian.

La violencia del narcotráfico en Latinoamérica reclama un nuevo enfoque

La violencia del narcotráfico en Latinoamérica reclama un nuevo enfoque

Londres, 9 mar (EFE).- La producción de cocaína se ha extendido a varios países de América Latina y ha desencadenado una oleada de violencia y desplazamientos de poblaciones que hacen que algunos reclamen un enfoque de la guerra contra el narcotráfico, informa hoy el diario británico The Guardian.

Según el periódico, que ha entrevistado a funcionarios, cocaleros, desplazados y políticos, más de 750 millones de cocaína se exportan anualmente de la región de los Andes.

Esa industria, que genera beneficios de miles de millones de dólares, ha forzado a muchos agricultores a abandonar sus tierras, ha dado lugar a guerras entre bandas y ha corrompido las instituciones del Estado, dice el periódico.

Sólo en México, 6.000 personas murieron el año pasado por culpa de ese tipo de actividades, y la violencia se está desplazando hacia el norte, es decir hacia los mismos Estados Unidos.

Al mismo tiempo ha crecido tan rápidamente una nueva ruta del narcotráfico entre Suramérica y el África occidental que el pasillo, a diez grados de latitud, que une los dos continentes lo han bautizado ya como la "Interestatal 10".

Casi todos los entrevistados por el periódico coinciden en que la insaciable demanda de cocaína en Europa y Norteamérica han frustrado los esfuerzos, liderados por EEUU, de asfixiar la oferta y han causado un fuerte daño a América Latina.

"Creemos que la guerra contra las drogas ha sido un fracaso porque no se ha logrado ninguno de los objetivos", declaró al periódico César Gaviria, ex presidente de Colombia y copresidente de la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia.

Según Gaviria, "las políticas prohibicionistas basadas en la erradicación, la interdicción y la criminalización no han dado los resultados esperados. Estamos hoy más lejos que nunca del objetivo de erradicar las drogas".

La comisión que preside Gaviria reclama por ello "un cambio de paradigma", que sustituya la represión por un enfoque más centrado en la salud pública e incluya la despenalización de la marihuana.

"La estrategia de Estados Unidos en Colombia y Perú, consistente en luchar contra la materia prima, no ha funcionado", reconoce por su parte el coronel René Sanabria, jefe de la policía antinarcóticos de Bolivia.

Un informe de la Brookings Institution, de EEUU, y un estudio independiente del economista de Harvard Jeffrey Miron, apoyado por 500 colegas suyos, se han sumado a quienes reclaman un cambio de enfoque.

El miércoles, ministros de todo el mundo se reúnen en Viena para tratar de la lucha contra las drogas.

La Unión Europea y algunos países latinoamericanos confían en una nueva estrategia basada en medias para mitigar los daños a la salud personas como la entrega de agujas limpias.

Por el contrario, afirma The Guardian, ex miembros del anterior Gobierno de Washington tratan de presionar al actual presidente, Barack Obama, para que no desista del énfasis tradicional en la lucha contra la oferta.

El principal blanco es Colombia, el mayor exportador de cocaína del mundo y que desde el año 2000 ha recibido unos 6.000 millones de dólares de ayuda, militar principalmente, de Estados Unidos y donde, pese a la fumigación de 1.15 millones de hectáreas de cultivos de coca, no ha disminuido la producción.

En el conjunto de Latinoamérica, la producción de coca ha crecido incluso un 16 por ciento debido a los incrementos registrados en Bolivia y Perú.

Algunos expertos, como Aldo Lale-Demoz, que está al frente de la oficina de drogas de la ONU en Bogotá, dicen que no es justo decir que no ha habido progreso.

"No estamos ganando (esa guerra), pero tampoco la estamos perdiendo. Estamos controlando", afirma.