Los gobiernos de Bolivia y Estados Unidos reanudan su cooperación en la lucha contra el narcotráfico

LA PAZ, 8 (EUROPA PRESS)

Los gobiernos de Bolivia y Estados Unidos realizaron ayer el primer acercamiento tras siete meses de ruptura diplomática y acordaron reanudar su cooperación en la lucha contra el narcotráfico, algo que planean llevar a cabo mediante una ayuda de Washington de más de 26 millones de dólares.

Este fondo se suma a otro de 20 millones de dólares presupuestado por el Ejecutivo boliviano para la detención de narcotraficantes y la erradicación de los cocales ilegales.

El ministro de Gobierno, Alfredo Rada destacó que gracias a las aportaciones nacionales e internacionales "están garantizadas todas las condiciones para continuar las operaciones en la lucha contra el narcotráfico". Así lo anunció tras mantener una reunión con el encargado de negocios Kris Urs, que ejerce como máximo representante diplomático norteamericano tras la expulsión del embajador Philip Goldberg en septiembre del año pasado por su supuesto apoyo a una conspiración derechista para derrocar al presidente Evo Morales.

Posteriormente, el Gobierno expulsó a la agencia antidrogas estadounidense, conocida por las siglas DEA, y a un secretario de la embajada norteamericana. Washington replicó expulsando también al embajador boliviano, Gustavo Guzmán.

NUEVA ETAPA

Morales, que lidera una campaña a nivel mundial para pedir la despenalización de la coca, lamentó la semana pasada que, por la ausencia de financiación estadounidense, Bolivia no había podido cumplir su meta de destrucción de cocales durante el primer trimestre. El mandatario del país iberoamericano atribuyó esta falta de colaboración a un intento por desacreditar a su Ejecutivo.

No obstante, Rada hizo hincapié ayer en que La Paz nunca ha puesto en duda la cooperación de Estados Unidos, sino que Bolivia requiere su cooperación por ser uno de los principales mercados de consumo de droga. El ministro de Gobierno aclaró también que en ningún momento las fuerzas de seguridad descuidaron la vigilancia de la embajada norteamericana ni cualquier otra de sus representaciones.