Amnistía denuncia la decapitación de cinco hombres en Arabia Saudí, incluidos dos menores de edad

MADRID, 14 (EUROPA PRESS)

Cinco hombres fueron decapitados el pasado 10 de mayo en Arabia Saudí, dos de los cuales eran menores de edad en el momento en que presuntamente cometieron los delitos, según denunció la organización humanitaria Amnistía Internacional (AI), que recordó que Arabia Saudí ha ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño, que prohíbe expresamente la ejecución de personas que eran menores de 18 años en el momento del delito.

Las condenas a muerte contra Sultan Bin Sulayman Bin Muslim al Muwallad, de nacionalidad saudí, e Issa Bin Muhammad Umar Muhammad, de nacionalidad chadiana, fueron impuestas en unos juicios "que carecieron de las garantías procesales más básicas", aseguró AI en un comunicado.

Los dos hombres fueron ejecutados, junto con otros tres, después de que se los hallara culpables de varios delitos cometidos cuando tenían 17 años, como secuestro y violación de menores de edad, robo, y consumo de alcohol y drogas. Según la sentencia dictada por el Tribunal General de Medina, esos delitos constituían "corrupción en la tierra", un cargo que puede acarrear la pena de muerte aunque los actos no hayan tenido consecuencias letales.

Estas decapitaciones "se suman de forma deplorable a la macabra lista de ejecuciones de Arabia Saudí", afirmó el director adjunto del Programa Regional para Oriente Medio y el Norte de África, Philip Luther. "Es cruel e inhumano matar a alguien, pero resulta aún más atroz cuando las ejecuciones tienen lugar tras juicios extremadamente injustos y cuando se sesga la vida de personas acusadas de cometer delitos siendo todavía menores de edad", añadió.

Según AI, los condenados formaban parte de un grupo de siete hombres detenidos en 2004 y recluidos en régimen de incomunicación en comisarías de Policía de Medina, donde al parecer los golpearon para obligarlos a confesar. Cuatro años después, en febrero de 2008, el Tribunal General de Medina condenó a muerte a cinco de ellos en un juicio celebrado en secreto. En julio de 2008, el Tribunal de Casación de la Meca confirmó las condenas.

Otros dos de los detenidos en 2004 --Bilal Bin Muslih Bin Jabir al Muwallad, de nacionalidad saudí, y Ahmad Hamid Muhammad Sabir, de nacionalidad chadiana, que tenían tan sólo 15 y 13 años respectivamente en el momento de los presuntos delitos-- han sido condenados a "flagelación severa" y a 15 años de prisión por los mismos cargos. Concretamente, recibirán 1.500 y 1.250 latigazos respectivamente, que les serán administrados en varias tandas cada 10 días en el lugar del crimen y en público.

El año pasado, Amnistía Internacional denunció en repetidas ocasiones los casos de estos siete hombres ante las autoridades saudíes. Arabia Saudí es Estado Parte en la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, que prohíbe expresamente la imposición de castigos tales como la flagelación.

LA PENA DE MUERTE EN ARABIA SAUDÍ

Según Amnistía, debido al estricto secretismo del sistema de justicia penal saudí, no es posible saber cuántas de las personas condenadas por delitos cometidos cuando tenían menos de 18 años han sido ejecutadas en Arabia Saudí pero, según la información de que dispone la orgnización, "se teme que al menos otros ocho jóvenes menores de edad en el momento del delito estén en espera de ejecución".

Entre ellos se encuentra Rizana Nafeek, ciudadana srilanquesa que tenía 17 años en el momento del presunto asesinato por el que fue condenada a muerte tras ser detenida en 2005, y posiblemente Sultan Kohail, ciudadano canadiense de 16 años que está siendo juzgado ante un tribunal para adultos por cargos de asesinato, y su hermano Mohamed Kohail, de 22 años, que ha sido condenado a muerte.

Arabia Saudí también es parte en la Convención sobre los Derechos del Niño, que prohíbe expresamente la ejecución de personas que eran menores de 18 años en el momento del delito. Las autoridades saudíes han asegurado que cumplen esta obligación porque no ejecutan a menores de edad. Sin embargo, la Convención prohíbe las ejecuciones por delitos cometidos por personas menores de 18 años, con independencia de cuándo se ejecute la condena.

En 2007, según AI, las autoridades saudíes ejecutaron a al menos 158 personas, entre ellas 76 extranjeros; en 2008 fueron al menos 102 las ejecutadas, entre ellas casi 40 extranjeros. Desde comienzos de 2009, se tiene constancia de que se ha ejecutado a otras 36 personas.

Arabia Saudí aplica la pena de muerte a una gran variedad de delitos. "Los procesos judiciales incumplen las normas internacionales sobre juicios justos", denunció la organización. "Rara vez se permite a los acusados contar con representación letrada formal y en muchos casos no se les informa del desarrollo de las actuaciones legales emprendidas contra ellos", agregó.

Aparte, prosiguió, "puede suceder que no se informe a los presos condenados a muerte de la fecha de ejecución hasta la misma mañana en que van a ser decapitados, y que se los condene exclusivamente en función de 'confesiones' obtenidas mediante coacción o engaño".