Condenado por decapitar a Adolf Hitler...de cera

  • Berlín, 12 may (EFE).- Un ex policía alemán fue condenado hoy al pago de una multa de 900 euros (unos 1.230 dólares) por decapitar una figura de cera del dictador nazi Adolf Hitler que se encontraba expuesta en el museo de Madame Tussaud de la capital alemana.

Condenado por decapitar a Adolf Hitler...de cera

Condenado por decapitar a Adolf Hitler...de cera

Berlín, 12 may (EFE).- Un ex policía alemán fue condenado hoy al pago de una multa de 900 euros (unos 1.230 dólares) por decapitar una figura de cera del dictador nazi Adolf Hitler que se encontraba expuesta en el museo de Madame Tussaud de la capital alemana.

La audiencia de Berlín encontró a Frank L., de 42 años de edad, culpable de daños materiales y lesiones por herir a un guarda de seguridad cuando cometía su 'atentado' contra el Führer, al que arrancó la cabeza de cuajo.

El ex policía cometió el magnicidio simbólico el 5 de julio del 2008, el mismo día de la inauguración del museo de cera de Madame Tussaud, ante el que hizo cola un buen rato para entrar como el segundo visitante de la muestra.

Al grito de "nunca mas guerra", Frank se abalanzó sobre la figura del líder nacionalsocialista, cuya colocación en el museo de cera, a pocos centenares de metros del monumento la Holocausto, había provocado una gran polémica en la ciudad.

El condenado había apostado con amigos la noche anterior que destruiría al dictador, tras una discusión en un bar del barrio alternativo de Kreuzberg en la que todos expresaron su indignación por la presentación de la reproducción en cera de Hitler en el corazón de Berlín.

"Por fin funciona un atentado contra Hitler", fue el comentario irónico del escritor Henryk M. Broder al conocer la noticia de la agresión contra la figura de cera.

Según la dirección del museo, la figura de cera de Adolf Hitler tuvo un coste de 200.000 euros (unos 273.000 dólares) y su reparación de 6.300 euros (8.600 dólares), aunque el autor del atentado ha quedado eximido de pagar ese gasto.

Pocas semanas después de la agresión, el museo repuso la figura, aunque la modificó para dar la impresión de un hombre acabado, encerrado en su búnker, y desde entonces sólo se puede contemplar tras un cristal blindado para evitar nuevos atentados.