Condenados a 6 años dos rumanos que robaron un chalé y absuelta la sirvienta

  • Toledo, 4 may (EFE).- Dos ciudadanos rumanos acusados de robar en un chalet de Bargas (Toledo) y que trataron de implicar en el hecho a la empleada de hogar, ex novia del hermano de uno de ellos, han sido condenados a 6 años de cárcel y la mujer absuelta.

Toledo, 4 may (EFE).- Dos ciudadanos rumanos acusados de robar en un chalet de Bargas (Toledo) y que trataron de implicar en el hecho a la empleada de hogar, ex novia del hermano de uno de ellos, han sido condenados a 6 años de cárcel y la mujer absuelta.

Alin R. y Valentín C. han sido condenados cada uno de ellos por la Audiencia Provincial de Toledo a dos años de cárcel por un delito de robo con intimidación y otros cuatro años por detención ilegal de la empleada de hogar, también rumana, Verónica M.T.

La sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, absuelve a ésta última y condena a los acusados a indemnizar con 26.920 euros a la propietaria del chalé, M.M.C.C., quien denunció el robo a la Guardia Civil.

Los hechos ocurrieron el 5 de diciembre de 2006, cuando los dos condenados ingresaron en el chalé tras amenazar de muerte y maniatar a Verónica M.T.

Los dos individuos se llevaron unos 7.000 euros de la caja fuerte de la vivienda y diversas joyas, que no han sido recuperadas, por valor de 18.170 euros, que estaban en la cómoda del dormitorio del matrimonio propietario del chalé.

Durante el juicio celebrado el pasado 15 de abril, Alin R. y Valentín C., implicaron en los hechos a Verónica, ex novia del hermano de Alin, pero la sentencia se decanta por la versión ofrecida por la empleada de hogar frente a la de los acusados.

Éstos explicaron al tribunal que la supuesta víctima fue quien les había propuesto el robo, algo que la sentencia desestima en base a las declaraciones de los primeros y su víctima.

Los condenados explicaron en el juicio que el día del robo, Verónica les fue a recoger con su coche a la plaza de Zocodover de Toledo para dirigirse hasta el chalé y, tras comprobar que no estaban los dueños, les abrió la puerta, desconectó la alarma, ató al pastor alemán que custodiaba la casa y les fue indicando donde estaba la caja fuerte, que arrancaron de la pared con una radial, y las joyas.

Después, mientras los otros dos se ocupaban del botín, Alín se encargó de atarla de pies y manos y taparle la boca con cinta aislante para "hacer más real" el robo, tras lo cual huyeron en el vehículo de la chica y lo aparcaron en la estación de autobuses, para seguidamente coger un autobús hasta Madrid.

La sentencia da una versión radicalmente distinta al señalar que los acusados llamaron por teléfono a Verónica, sin identificarse, para saber si ya estaba en el chalé, al que acudía a trabajar sobre las 9:30 horas, y cuando fue a desactivar la alarma, uno de los acusados le puso lo que ella describió como una navaja en el cuello y le obligaron a entrar en la vivienda y mostrarles la caja fuerte. Alín y Valentín se entregaron en el juzgado diez meses después, a pesar de que una semana después de los hechos supieron que ella les había identificado, aunque en principio le dijo a la dueña y a la Guardia Civil que los asaltantes del chalé eran españoles y luego se contradijo diciendo que eran rumanos.

Por su parte, la propietaria de la vivienda explicó en el juicio sus sospechas sobre la participación de la empleada de hogar en el robo, que la sentencia desestima con un amplio razonamiento legal.