El fiscal rebaja a 22 años su petición de pena para el profesor acusado de corrupción de menores

GRANADA, 8 (EUROPA PRESS)

La Fiscalía Provincial rebajó hoy su petición de pena de 48 a 22 años de cárcel para el profesor de Informática de la Universidad de Granada acusado de corrupción de menores, con los que supuestamente contactaba a través de internet y a los que conoció haciéndose pasar por una niña a través de una página web de juegos.

El Ministerio Público le considera autor de cuatro delitos de corrupción de menores, dos más en grado de tentativa, seis de coacciones, dos de exhibicionismo y uno más de tenencia de pornografía infantil, por los que se enfrenta además al pago de multas de un total de 10.800 euros.

En caso de dictarse una sentencia condenatoria, el fiscal pidió además que el rector de la UGR, Francisco González Lodeiro, sea informado al respecto, con el objeto de que tome las medidas disciplinarias oportunas. Asimismo, en concepto de responsabilidad civil, solicitó el pago de 12.000 euros para cada unas de las cinco de las seis supuestas víctimas del profesor, ya que uno de los padres de los niños renunció a percibir cantidad alguna por los daños morales al menor.

En la exposición de su informe, el fiscal mantuvo que el procesado consiguió ganarse la confianza de los niños, todos de entre 10 y 12 años, recargándoles el móvil o dándoles créditos para los juegos y utilizando expresiones cercanas a ellos del tipo 'xulo' 'wapo' 'tkm' o 'compi' para conseguir sus propósitos, que los niños se desnudaran frente a su cámara web, en algunos casos. Era en el momento en el que los menores cortaban la comunicación cuando el acusado se enfadaba y les amenazaba, o con introducirles un virus o con facturas que decía iba a enviar a sus padres.

Para el Ministerio Público, los hechos demostrados en el juicio, que hoy ha quedado visto para sentencia, muestran a una persona que desarrolló una "depredación sexual" y "muy compulsiva", puesto que llegaba a llamar hasta 82 veces a uno de los niños en tan sólo hora y media. "Se trata de alguien capaz de cualquier cosa con tal de menoscabar la integridad de un menor", indicó el fiscal.

Por contra, la defensa, que pidió la libre absolución, señaló que las supuestas víctimas han incurrido en varias contradicciones e incidió en que el profesor no tuvo "ningún ánimo de violentar la voluntad de los menores". "Sólo hubo una enorme ingenuidad al comunicar con los niños", mantuvo el letrado, para quien su defendido no cometió ninguna de las figuras delictivas enunciadas por el fiscal.

En su derecho a la última palabra, el inculpado reiteró, como hiciera en la primera sesión del juicio, el 29 de abril, que no pidió a ningún menor que se desnudara ni llevara a cabo ninguna acción sexual, y tampoco los amenazó.

Se arrepintió de haber escrito un poema a uno de los niños y reconoció haber cometido una "imprudencia" al haberse conectado a una web (la de juegos) en la que estaba rodeado de menores, pero resaltó que él "no es una persona peligrosa para la sociedad, sino insertada" y que cuenta con las "alabanzas" de su entorno profesional.

La vista había sido aplazada a hoy para que compareciera el instructor de las diligencias, que el fiscal consideraba clave, si bien éste, que se encuentra en Bruselas, no cuenta en su actual destino con los medios técnicos necesarios para testificar por videoconferencia.