El hombre que atentó contra Juan Pablo II se quiere bautizar en la Plaza San Pedro

ROMA, 13 (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Gloria Moreno)

Mehmet Alí Agca, el hombre de nacionalidad turca que atentó contra Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981, asegura ahora que se quiere convertir al catolicismo y ser bautizado en la plaza San Pedro del Vaticano, justo el lugar donde disparó al Papa.

Agca hizo estas declaraciones a través de su abogado, Haci Ali Ozhan, que concedió una entrevista al diario italiano 'La Repubblica', publicada hoy, justo el día en que se cumplen 28 años exactos del atentado.

"Quiero ser católico, bautizarme en la plaza San Pedro y proclamar mi nueva fe ante los medios de todo el mundo", reveló el sicario arrepentido, que todavía se halla encarcelado en Turquía por delitos cometidos en su país.

Agca, que ha intentado tramitar la cuestión con algunos miembros de la Curia, aseguró que ha "reflexionado mucho". "Mi recorrido interior es largo. Querría acercarme a la religión católica. Yo creo en un Dios único". "En un mundo dominado por el odio y la violencia, se necesita que una institución global como la Iglesia católica predique paz, amor y fraternidad entre los pueblos", afirmó.

En cuanto a su opinión sobre el Papa polaco, le recordó como "el ser humano más respetable y de buen corazón del siglo XXI". "Quiero rendirle homenaje ante su tumba", añadió.

Además, Agca está dando "pasos" hacia delante para conseguir la ciudadanía portuguesa y poder irse a vivir a este país, donde se encuentra el Santuario de Fátima, que era "tan querido por Woytila". "El Papa Benedicto XVI ha explicado que el atentado que cometí constituía el tercer secreto (de Fátima). Por esta razón he elegido ir a Portugal", detalló.

Preguntado sobre quién le mandó asesinar al Papa Woytila, Agca se negó a responder. "No puedo decir nada", señaló. La cuestión sobre quién estuvo detrás del atentado sigue siendo un misterio hoy en día.

Mehmet Alí Agca, que ahora tiene 51 años, fue el autor material del atentado en el que Juan Pablo II resultó gravemente herido. Años más tarde, el Papa le visitó en la cárcel y le perdonó.

Después de cumplir su pena en Italia, que finalmente le concedió el indulto, Agca fue extraditado a Turquía, donde debía cumplir condena por delitos cometidos cuando militaba en la organización de extrema derecha Lobos Grises.