El hombre que pasó 22 años en el corredor de la muerte tacha de "idiotas" a los miembros del sistema judicial

NUEVA YORK, 14 (EUROPA PRESS)

El estadounidense que pasó 22 años en el corredor de la muerte antes de ser absuelto, Paul House, habló ayer por primera vez desde que el Tribunal Supremo retirase los cargos que pesaban contra él y calificó de "idiotas" a los trabajadores del sistema judicial, al tiempo que lamentó el excesivo tiempo transcurrido desde la primera condena y la revisión.

House se enteró de la buena noticia, confirmada el martes, a través de su madre, de nombre Joyce, que recibió a primera hora de la mañana una llamada de la abogada de su hijo. Los gritos de alegría despertaron al directamente implicado, al que su madre confirmó que había sido "absuelto". "Les llevó demasiado tiempo", respondió, según declaró a la cadena norteamericana CNN desde su residencia en Tennessee.

No en vano, House, de 42 años, se ha pasado 22 esperando el cumplimiento de la pena de muerte por el asesinato y la violación de la joven Corlyn Muncey, fallecida en 1985. El Tribunal Supremo ha concluido ahora que las pruebas halladas no permiten establecer la relación del condenado con estas muertes y, por tanto, respaldó la petición de House.

"Al principio, no podía creerlo, pero mi madre no me mentiría", explicó el hombre en una entrevista telefónica en la que reconoció las "muchas veces" que había dado por imposible su absolución.

Joyce reconoció que aunque "las ruedas de la justicia giran despacio", nunca pensó que llegarían a moverse de una forma tan lenta, que calificó de "ridícula". Su hijo comparte este malestar con el sistema y aseguró que aunque antes no tenía ningún sentimiento respecto a los jueces, ahora que ha entrado en contacto con esos "idiotas" se ha dado cuenta de cómo funciona todo.

FUTURO

House indicó que no echa nada de menos de estar en prisión y ahora mira hacia adelante ya en libertad. El ex reo, que padece esclerosis múltiple y necesita de una silla de ruedas para desplazarse, tiene como únicas aspiraciones ver a su abuelo y celebrar con él este verano su 90 cumpleaños.

House se conforma, además, con ver su programa favorito en televisión y con comer el chili verde preparado por su madre. "Esto me da vida, y la única vida que conocía era la que tenía en prisión, que no me hacía nada feliz", añadió.