La novia del cómplice pide el archivo pues está acusada por "conjeturas"

  • Sevilla, 27 may (EFE).- La novia de Francisco Javier D.M., hermano mayor del asesino confeso de Marta del Castillo, ha pedido el sobreseimiento de la causa contra ella pues está acusada "por meras sospechas o conjeturas", y no "indicios reales y plurales".

La novia del cómplice pide el archivo pues está acusada por "conjeturas"

La novia del cómplice pide el archivo pues está acusada por "conjeturas"

Sevilla, 27 may (EFE).- La novia de Francisco Javier D.M., hermano mayor del asesino confeso de Marta del Castillo, ha pedido el sobreseimiento de la causa contra ella pues está acusada "por meras sospechas o conjeturas", y no "indicios reales y plurales".

En un recurso al que ha tenido acceso Efe, el abogado de María G.M. hace hincapié en que la joven declaró tres veces como testigo y otra como imputada ante el juez, y en todos los casos afirmó haber llegado al piso donde supuestamente se produjo el crimen a las 00.15 horas de la madrugada del pasado 25 de enero.

Dice el abogado José Antonio Salazar que el asesinato y operación para sacar el cuerpo de Marta del piso se produjo necesariamente entre las 20.30 y las 22.30 horas del 24 de enero, cuando su clienta no había llegado y, por lo tanto, no pudo ser cómplice en la desaparición del cuerpo, como le imputa el juez.

El asesino confeso, Miguel C.D., fue situado a partir de las 22.50 horas en la vivienda de su novia en Camas (Sevilla), en una coartada ratificada "no por uno, sino por todos los miembros de la familia" y a partir de la 1.30 horas de la madrugada respondió desde esa localidad a llamadas a su móvil realizadas por la familia de Marta que estaba buscando a la joven.

La presencia de Miguel en Camas a esa hora, por lo tanto, no está respaldada "por la flaqueza de la memoria humana, sino por el rigor tecnológico de las antenas repetidoras" de telefonía, a las que "tanta fiabilidad se le da en la presente investigación y en toda investigación criminológica moderna", dice el recurso.

Por ello, el abogado sostiene que María sigue imputada "por meras sospechas o conjeturas", mientras que en contra de su participación en el crimen existen "poderosos contraindicios" que hacen "razonable, lógico y adecuado" que la causa se archive respecto a ella.

María G.M., de 30 años, declaró en el juzgado el pasado 14 de abril, dos meses después que los otros cuatro acusados, y quedó en libertad pero acusada de haber "conocido o participado de alguna forma en los graves hechos sucedidos".

De acuerdo con dicha imputación, el juez de instrucción 4 le ha concedido cinco días para que, de manera solidaria con el resto de acusados, deposite 240.000 euros para hacer frente a las futuras indemnizaciones a la familia de la víctima.

El juez ha imputado a María por entender que hay "indicios suficientes de que el cuerpo de la menor podría haber sido sacado del inmueble ya iniciada la madrugada del 25 de enero", cuando ella se encontraba allí.

Sin embargo, Salazar hace un análisis de lo sucedido aquella noche y concluye que la propia Policía "nunca estuvo cómoda con la versión de un Miguel a la 1.30 horas en el pasillo" de su portal, como le ha situado un vecino, pues "ese horario impedía, y sigue impidiendo, encajar muchas piezas de la investigación".

Así, destaca que Samuel B.P., encarcelado por ayudar a Miguel a deshacerse del cuerpo, tiene cinco testigos que lo sitúan después de las 22.30 horas en la barriada de Montequinto de Dos Hermanas (Sevilla) y el menor de edad acusado de haber participado en la violación y asesinato "también tiene asegurada su coartada después de las 22.30 horas".