46 años de cárcel para los tres acusados de violar a dos turistas alemanas en Tarragona

TARRAGONA, 20 (EUROPA PRESS)

La Sección Cuarta de la Audiencia de Tarragona ha condenado a 46 años de cárcel por los delitos de violación, lesiones y robo a cada uno de los tres acusados de violar a dos turistas alemanas el 12 de diciembre de 2007, después de recogerlas en la autopista AP-7 en La Canonja (Tarragona) cuando hacían autostop.

Además, condena a los tres acusados a pagar una indemnización de 36.000 euros a cada una de las víctimas por las lesiones y el daño moral causado.

La Audiencia considera probado que Pandele R., Pavel R., que son familiares, y Nutu M., de nacionalidad rumana, recogieron a las dos jóvenes y las trasladaron a un paraje apartado de La Pineda, donde las agredieron, violaron y robaron.

Los acusados están en prisión provisional desde su detención, el 12 de diciembre de 2007. Según la sentencia, sobre las 18 horas recogieron a las dos víctimas, de nacionalidad alemana y de 18 y 19 años de edad, en el peaje de la AP-7 en la Canonja (Tarragona) donde hacían autostop.

Después de varios rodeos por la zona de Tarragona, sobre las 20 horas pararon el vehículo en La Pineda y les dijeron a las chicas que esperaban a una persona que les debía traer droga.

Cuando una se alejó del vehículo para ir a orinar, Pandele R. intentó abrazar y bajar los pantalones a la otra chica que estaba en el coche, con la negativa de ella. Al volver la otra joven, ambas huyeron pero se dieron cuenta de que su perro aún estaba en el coche y regresaron.

Fue entonces cuando Pandele R. cogió a F.C. por la fuerza y la introdujo en el coche, al mismo tiempo que Pavel R. cogió a M.S, la otra víctima, y la llevó a un lugar más apartado donde la agredió sexualmente.

Tras violarlas, les robaron unas monedas y un teléfono que llevaban en las mochilas y se marcharon. Las víctimas consiguieron ayuda de una persona que avisó a la Guardia Civil.

En la sentencia, el magistrado destaca los "indiscutibles trazos de persistencia y de coherencia incriminatoria" del testimonio de M.S., que incluso recordó la matrícula del coche.

La condena se basa también por las pruebas periciales que confirmaron la presencia de ADN de dos de los acusados en las mujeres, Pandele R. y Pavel R., y el hallazgo de un trozo de pendiente de una de las víctimas en la ropa del otro acusado cuando fue detenido. También hubo otras pruebas incriminatorias, como la presencia de ADN de los cinco en el coche.

Pese a que los acusados, que se negaron a declarar, dijeron el último día de juicio que las relaciones habían sido consentidas, el juez afirma que esta versión no es creíble por las lesiones que presentaban las chicas y, por eso concluye que no alberga duda alguna que los acusados "de forma brutal" acometieron "sexual y patrimonialmente" a las víctimas.

Por eso, les condena a 11 años de cárcel por cada uno de los cuatro delitos de violación (ya sea como el autor o el cooperador y teniendo en cuenta que uno de los acusados, Nutu, violó a las dos víctimas) y con el agravante de aprovechamiento del lugar de comisión pues se trataba de un lugar alejado en una noche de invierno. También les impone un año de cárcel por robo con intimidación; otro año por un delito de lesiones y 360 euros por una falta de lesiones.