Condenado a 4 años por saltarse un control de alcoholemia y arremeter contra un furgón policial

SEVILLA, 11 (EUROPA PRESS)

La Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a M.M.M. a cuatro años de cárcel por saltarse un control de alcoholemia cuando circulaba con su vehículo por la avenida de Luis Montoto de la capital hispalense y arremeter contra un furgón policial, todo ello para evitar ser detenido con casi dos kilogramos de cocaína.

Según recoge la sentencia de la Sección Cuarta, consultada por Europa Press, los hechos ocurrieron en torno a las 00,30 horas del pasado 6 de abril de 2008, cuando el condenado, de 38 años de edad, circulaba a bordo de su vehículo y se encontró con un control preventivo de alcoholemia situado allí por efectivos de la Policía Local.

En este sentido, relata que M.M.M., que llevaba consigo casi dos kilos de cocaína --la droga hubiera alcanzado un valor de 261.000 euros en el mercado ilícito--, detuvo la marcha del vehículo y comenzó a dar marcha atrás con el fin de eludir este control de alcoholemia.

Uno de los agentes se dio cuenta de la maniobra y procedió a darle el alto, si bien el inculpado, según prosigue el fiscal, "optó por acelerar bruscamente" para incorporarse al único carril de circulación habilitado, golpeando con su retrovisor y con una rueda al policía.

COLISIÓN CONTRA UN TAXI CON PASAJEROS

En ese momento, el condenado se dio a la fuga por Luis Montoto, rebasando un semáforo en rojo en el cruce entre las avenidas de la Buhaira y Kansas City. Además, llegó a arremeter contra un furgón policial ocupado por tres agentes, "a los que trató infructuosamente de echar de la vía".

Posteriormente, continuó su huida saltándose otros cuatro semáforos en rojo hasta llegar a la glorieta de Ruperto Chapí, donde, "tras subirse a la mediana", colisionó contra un taxi que sufrió distintos daños, aunque ni el conductor ni los dos pasajeros que en ese momento transportaba resultaron heridos.

Por todo ello, la Audiencia Provincial ha condenado a M.M.M. a tres años de prisión y una multa de 200.000 euros por un delito contra la salud pública; a nueve meses de cárcel por un delito de atentado; a tres meses de cárcel por un delito de conducción temeraria, y al pago de una multa de 90 euros por una falta de lesiones.