Condenado a ocho años de prisión por prender fuego en el edificio en el que residía en Alcalá la Real (Jaén)

JAÉN, 1 (EUROPA PRESS) La Audiencia Provincial de Jaén ha impuesto una pena de ocho años y tres meses de prisión al hombre acusado de intentar quemar de madrugada el edificio en el que residía en Alcalá la Real (Jaén) y pegar dos disparos dentro del bloque. Fuentes de la acusación particular consultadas por Europa Press detallaron que este hombre ha sido condenado por un delito de incendio a seis años de prisión; por un delito de daños al pago de una multa de 2.160 euros; por un robo a un año y medio de cárcel y por tenencia ilícita de armas a nueve meses de prisión. A todo ello, se suman diez días de localización permanente por una falta de daños y la prohibición de no aproximarse al edificio durante más de cuatro años. En el juicio, que se desarrolló el pasado 18 de marzo en la Audiencia, este hombre manifestó que no se acordaba de nada, aunque, en cualquier caso, se declaró inocente de los delitos que le imputaban. Este hombre, José Luis S.A., afirmó que el día de los hechos, en la madrugada del pasado 23 de mayo, llegó al edificio después de haber estado bebiendo y consumiendo pastillas y que cuando salió del ascensor le detuvieron. "Solo vi a los policías que se me tiraron encima", aseguró en la sala, donde también recalcó que él no llevaba escopeta alguna, pero que sí se encontró una en ese mismo ascensor. Por su parte, los diferentes agentes de la Guardia Civil que prestaron servicio con motivo de este suceso declararon que llegaron al bloque de pisos alertados por los vecinos y que descubrieron que todo estaba lleno de humo y que en el portal había papeles de publicidad quemados y zonas "chamuscadas", como los buzones del correo. "Los vecinos nos comentaron quién podía haber hecho todo eso porque antes ya había dado problemas", testificó uno los guardias civiles, quien relató que después de que les señalaran al acusado como el posible autor del incendio empezaron a buscarle cuando, de pronto, escucharon una explosión seguida al poco rato de otra que resultaron ser disparos de la escopeta. Además, el agente que realizó la inspección ocular de los hechos explicó que el fuego comenzó al prenderse unos papeles en una zona forrada de madera, dentro del edificio, algo que consideró "muy peligroso" para la seguridad del resto de vecinos que vivían en alguna de las 45 viviendas del bloque. De hecho, el vecino que en esa época era presidente de la comunidad de vecinos afirmó que esa madrugada le despertaron primero unos ruidos y, acto seguido, la llamada de otra vecina avisando de que había humo. Al salir al rellano, comprobó que efectivamente había humo que procedía de unas llamas en la entrada del bloque, que él mismo se encargó de apagar. "Sabíamos perfectamente quién lo había hecho porque, entre otros problemas, una vecina ya lo había visto prendiendo otra vez fuego a la publicidad", manifestó.