Denunciados cuatro policías locales de Roquetas por abuso de autoridad y detención ilegal

ALMERÍA, 23 (EUROPA PRESS)

Dos jóvenes, un chico identificado como Raúl C., de 22 años, natural de Priego de Córdoba (Córdoba), y una chica identificada como Olesya E., interpusieron hoy una demanda ante el Juzgado de Instrucción número 1 de Roquetas de Mar (Almería) contra cuatro policías locales de dicho municipio, aún sin identificar, a quienes acusan de abuso de autoridad y detención ilegal después de que pasaran dos días en los calabozos de la Jefatura de Policía de Roquetas por motivos "que aún desconocen".

En declaraciones a Europa Press, Raúl C. indicó que durante el arresto por parte de los policías locales y ya en dependencias policiales fue agredido "con dos bofetones" mientras que la otra joven "fue humillada", ya que los policías supuestamente le dijeron: "No nos vengas a contar ahora que eres virgen", según su versión.

De esta forma, Raúl C., dedicado a labores comerciales de una fábrica de ropa, explicó que los hechos sucedieron en la noche del pasado lunes, cuando, después de una cena de trabajo con un cliente y su esposa, se desplazaron hasta un bar de copas de Aguadulce para verse con más gente. Una vez allí, Olesya E., la esposa de su cliente, le sugirió ir a buscar a una amiga para que les acompañara.

Así, ambos montaron en un vehículo que fue conducido por ella cuando, a las 00,30 horas, la Policía Local dio el alto a la pareja que detuvo el vehículo. Los agentes, según añadieron, pidieron a la mujer la documentación, para lo cual, ella bajó del coche y se dirigió hasta el maletero para acceder a los documentos. También, tras confesar ella misma que "había tomado un par de copas de vino durante la cena", los agentes procedieron a hacerle una prueba de alcoholemia, "que dio una tasa de 0,30 ó 0,40 miligramos por litro de sangre", señaló Raúl C.

La joven fue detenida por los agentes, quienes, según el relato de la víctima, la esposaron y la introdujeron en el vehículo oficial sin darle la posibilidad de avisar a su esposo. Mientras, el joven señaló que los agentes no le dejaron salir del vehículo hasta que ella fue introducida en el coche de la Policía. Poco después, este salió y manifestó su intención de acompañarla, a lo que los agentes le respondieron que "el vehículo policial no era un taxi".

"No nos dieron explicación de por qué la detenía", según dijo el joven, quien narró que poco después llegó un segundo vehículo oficial del que salió un agente de la Policía Local, quien lo echó al suelo, lo esposó y lo introdujo en el coche para conducirlo hasta la Jefatura.

Una vez llegados a dependencias policiales, la joven fue sometida a una segunda prueba de alcoholemia que dio negativo, tras lo cual, fue conducida a las celdas de la Jefatura. Mientras, Raúl C., solicitó llamar a sus padres, tras lo cual, uno de los policías le dio "dos bofetadas, le dijo que se callara y lo llevó hasta los calabozos", donde permaneció hasta la mañana de ayer.

PARTE DE LESIONES

La defensa de la pareja ha indicado que la chica tuvo que ir a Urgencias tras ser puesta en libertad por la Policía, donde se le trató y se le expidió un parte de lesiones que refleja un traumatismo cervical y contusiones. Por su parte, Raúl C. cuenta con tres partes médicos del tiempo que permaneció en las celdas de la Jefatura, ya que sufrió crisis de ansiedad y varias lesiones debido a que la situación le llevó a "intentos de suicidio", ya que, según narra, "intentó estrangularse con el cinturón y se dio varios golpes en la cabeza contra las paredes".

Por otra parte, también se ha denunciado, en el caso de Raúl C. una falsedad en el atestado, ya que el documento redactado por los agentes señala que hubo un intento de agresión por parte del joven a las autoridades, por lo que se ha incoado un juicio de faltas por atentado a un agente de la autoridad en el Juzgado de Instrucción número 2 de Roquetas de Mar.