Detenida en Castellón la presunta inductora del asalto de un domicilio en el que hirieron a un empresario

CASTELLÓN, 25 (EUROPA PRESS) La Guardia Civil de Castellón detuvo ayer a una vecina de La Jana (Castellón) como presunta inductora y cooperadora necesaria en el asalto cometido el pasado 19 de enero cuando cuatro hombres entraron a la fuerza en un domicilio de un empresario situado en la Partida Clotals de Benicarló, según informaron en un comunicado fuentes de la Benemérita. En dicho robo, los asaltantes supuestamente agredieron y maniataron a un matrimonio e, incluso, llegaron a producirle lesiones graves al hombre tras seccionarle los tendones de la mano izquierda con un arma blanca. La detenida, R.M.G.I., de 45 años, había convivido durante dos años con el empresario víctima del asalto y por ello conocía todos los detalles de la casa y cómo desactivar la alarma. Con esta detención se da por finalizada la "Operación Vivero", en la que los agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Castellón, bajo la dirección del juzgado de instrucción número uno de Vinaròs, detuvieron durante el pasado mes de febrero en L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona) a J.M.C.M., de 38 años y con antecedentes policiales por delitos contra el patrimonio. Posteriormente, de forma simultánea, detuvieron en la misma localidad a E.F.B., de 39 años, y a su esposa, O.M.V., de 40 años; en Vinaròs (Castellón) fue detenido otro matrimonio, J.C.F.B., de 37 años, y su esposa E.M.R.C., de 35 años; y en Ulldecona (Tarragaona) fue arrestado J.F.B., de 42 años. Estos tres hombres son hermanos. Días más tarde se detuvo a E.M.V., de 19 años, al comprobarse que en vez de cuatro personas, como se desprendía de la manifestación de la víctima, finalmente el asalto se produjo por cinco varones, cuatro de ellos que penetraron en la casa y un quinto de apoyo que les esperaba en el exterior. Además, con el apoyo del Grupo de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil de Valencia se localizó gran parte de los objetos sustraídos, entre ellos, una escopeta de caza, en un aljibe de ocho metros de profundidad situada en una finca de la Partida Saldonar y en una zona rocosa de costa situada en la cala Los Pinos, según las mismas fuentes.