Interior niega "trato discriminatorio" en la comisaría de Bilbao y dice que ErNE continúa "su campaña de presión"

BILBAO, 30 (EUROPA PRESS) El Departamento de Interior negó hoy que exista "trato discriminatorio" hacia los antes de la comisaría de Bilbao y aseguró que la concentración del sindicato ErNE para denunciar este supuesto tenía como único objeto "continuar con su campaña de presión" contra los responsables de la consejería, vía por la que "hace tiempo que apostó en vez de sentarse a negociar con seriedad un nuevo convenio para la Ertzaintza". En un comunicado, Interior también dice que no es cierto que en dicho centro policial se hayan producido una cifra elevada de cambios de grupos de trabajo porque, "de hecho, ha habido un número significativamente menor que en otros centros de la Ertzaintza" y siempre se han ajustado "estrictamente" a la legalidad. Asimismo, explicó que no existe un criterio "discriminatorio" en la concesión de permisos por vacaciones para mandos y agentes ya que, en ambos casos, se aplican "criterios similares de proporcionalidad" como lo demuestra el hecho de que "nunca se han dado problemas por déficit de presencia de ertzainas, de cualquier grado, en periodos vacacionales". El Departamento que dirige Javier Balza también explicó que es "plenamente consciente" de que la comisaría de Bilbao presenta problemas para el estacionamiento de los vehículos particulares de los ertzainas y que, ya en su día, se negoció un acuerdo con el Ayuntamiento para conseguir la utilización de un espacio municipal destinado a construir un nuevo aparcamiento. En este sentido, adelantó que, cuando éste se encuentre terminado, será de uso universal para todos los ertzainas de la comisaría. "De hecho, este nuevo aparcamiento, aún en obras, ya ha sido utilizado en momentos de especial afluencia de agentes de refuerzo, en los que aumentaban las dificultades para aparcar", añadió. Por último, criticó que el sindicato ERNE conoce "de sobra" todas estas cuestiones y el único objeto de su concentración de hoy ha sido "continuar con su campaña de presión" contra el Departamento, vía por la que "hace tiempo que apostó en vez de sentarse a negociar con seriedad un nuevo convenio para la Ertzaintza".