La Audiencia condena a 12 años al etarra detenido en Santander en 2007

  • Madrid, 20 feb (EFE).- La Audiencia Nacional ha condenado a doce años y medio de prisión al etarra Aritz Arginzoniz, detenido en la estación de autobuses de Santander el 10 de julio de 2007, por los delitos de pertenencia a banda armada y tenencia ilícita de armas.

La Audiencia condena a 12 años al etarra detenido en Santander en 2007

La Audiencia condena a 12 años al etarra detenido en Santander en 2007

Madrid, 20 feb (EFE).- La Audiencia Nacional ha condenado a doce años y medio de prisión al etarra Aritz Arginzoniz, detenido en la estación de autobuses de Santander el 10 de julio de 2007, por los delitos de pertenencia a banda armada y tenencia ilícita de armas.

Sin embargo, el tribunal absuelve al procesado, para quien el fiscal había solicitado 21 años de cárcel, de los delitos de tenencia de explosivos y de falsedad documental.

Arginzoniz fue detenido en la capital cántabra antes de que el "comando Larrano", al que pertenecía, pusiera en práctica sus planes de atentar contra la nueva sede de los Juzgados de esta ciudad, la sede principal del Banco de Santander o la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, entre otros objetivos.

En el momento del arresto, el etarra llevaba una mochila en cuyo interior había una pistola, un temporizador con el anagrama de ETA, un mapa de carreteras de España y Portugal, un callejero de Santander y varios documentos de identidad y carnés de conducir falsificados.

No obstante, la ausencia de sustancias explosivas y el hecho de que en los documentos falsificados no figurara la fotografía del detenido llevan al tribunal a absolverle de tenencia de explosivos y falsedad documental.

Arginzoniz había llegado a Cantabria en bicicleta desde el sur de Francia en compañía de otros dos presuntos terroristas, Eneko Zurrabeitia "Sorgin" y Saioa Sánchez "Hintza", con el objetivo de cometer varios atentados en esta Comunidad Autónoma.

Para ello a Zurrabeitia le fueron entregados 50 kilogramos de explosivos que supuestamente ocultó en un zulo a la espera de robar un vehículo para montar un coche-bomba, aunque la detención de su compañero frustró los planes del comando.

Zurrabeitia continúa en paradero desconocido, mientras que Sánchez fue detenida en el sur de Francia el 5 de diciembre de 2007 en relación con el asesinato cuatro días antes en la localidad gala Capbreton de los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero.