La Audiencia de Cantabria juzga hoy a los integrantes de una banda de venta de cocaína dirigida desde la cárcel

SANTANDER, 10 (EUROPA PRESS) El Ministerio Fiscal pide un total de 44 años de prisión por un delito de tráfico de drogas para los ocho integrantes de un grupo que distribuía droga en Cantabria y cuyo cabecilla les dirigía desde el centro penitenciario de Mansilla de las Mulas (León) en que estaba internado. La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria les someterá a juicio a partir de hoy martes. La Fiscalía considera a M.Q.C., de nacionalidad colombiana, principal responsable de la coordinación de este grupo al menos desde principios de 2008. La cocaína se traía desde Madrid y él gestionaba con sus contactos todas las partes del proceso, incluida la la recaudación y el pago de las partidas, utilizando un teléfono móvil con el que se comunicaba con su pareja, Y.C., y su hermano, C.A.Q, también acusados. Su pareja realizaba las gestiones en Madrid para la adquisición de la cocaína y se relacionaba con los suministradores siguiendo las instrucciones de su compañero sentimental, mientras que el hermano daba salida a las partidas, organizaba los viajes, recibía las mercancías, las facilitaba a los vendedores y recaudaba el dinero. Esto se hacía a través de compradores que a su vez la vendían a sus propios clientes, como otro de los procesados, R.T.F., o directamente a los consumidores. A su vez, el hermano del acusado está casado con otra integrante de la banda, V.V.D., que colaboraba con su marido en estas tareas y obtenía beneficios de la que era su única actividad económica. Por su parte, M.A.H.B. participaba en la ayuda para el corte de la droga, así como en el apoyo logístico en las operaciones y en la venta de pequeñas cantidades de las sustancias. INVESTIGACIÓN En enero de 2008, la Policía Nacional detuvo en las inmediaciones de la Facultad de Minas de Torrelavega a J.D.C.G., otro de los acusados, que llevaba dentro de su vehículo 9,3 gramos de cocaína que le había vendido el hermano del cabecilla de la banda. Este suceso determinó la apertura de la posterior investigación. Los tres principales miembros del grupo (el dirigente, su pareja y su hermano) coordinaron en abril de 2008 un nuevo viaje a Madrid, en un vehículo que conducían A.F.G.T. y J.R.C., hombres de confianza del hermano del dirigente de la banda, acompañados de la pareja del preso, que aprovechaba el viaje para realizar una visita 'vis a vis' a su compañero. A la altura de Carrión de los Condes (Palencia) tuvieron una avería que les obligó a parar, y allí fueron detenidos los tres. En el vehículo se encontraron 485 gramos de cocaína, además de dinero, tarjetas bancarias y otros efectos. En el coche apareció también un certificado de convivencia y una escritura de convivencia con su compañero, además de un giro que le había remitido el hermano de este, que fue detenido ese mismo día, al igual que su mujer --a quien se intervino una papelina de 0,7 gramos de cocaína-- y dinero procedente de la venta de droga. Posteriormente, se registró su domicilio en Santander, en el que vivían con A.F., uno de los detenidos en el vehículo en Carrión. Allí se incautó una bolsa de cocaína con 1,041 gramos, así como hachís, marihuana, bolsas, libretas con anotaciones de cantidades y nombres, una balanza digital y dinero procedente de la venta de la droga. Ese día también se detuvo a R.T., uno de los compradores intermedios, que tenía una bolsa de cocaína con 29,5 gramos, entre otros efectos. Y en el domicilio del responsable de apoyo logístico, M.A.H.B., se intervino una bolsa con recortes circulares para la elaboración de dosis de cocaína. Días después, agentes del Cuerpo Nacional de Policía acudieron a la prisión donde estaba interno el cabecilla, M.Q., en Mansilla de las Mulas, y le incautaron el móvil con el que se comunicaba con el grupo, un cargador artesanal del mismo con pilas y una nota manuscrita con un número de teléfono. Los demás acusados se encuentran en prisión desde entonces. salvo la mujer del hermano del dirigente, que está en libertad bajo fianza. A todos, incluido el que ya estaba preso, se les considera autores de un delito contra la salud pública de drogas que causan grave daño a la salud. PENAS Para el cabecilla de la banda concurre la agravante de reincidencia, y se piden ocho años de prisión y una multa de 60.000 euros. Para su hermano, seis años de prisión y multa de 60.000 euros. Por su parte, al resto de los integrantes se les reclaman cinco años de prisión y multas también por un importe de 60.000 euros.