La Audiencia Nacional suspende el juicio por la operación Tigris por los problemas gástricos del principal acusado

Todos los procesados rechazan su adhesión a la yihad y niegan haber ayudado a huir a varios autores del 11-M MADRID, 25 (EUROPA PRESS) El tribunal de la Audiencia Nacional que juzga a 14 acusados de integrar una célula islamista desarticulada en la operación Tigris suspendió temporalmente el juicio debido a que uno de los supuestos dirigentes del grupo, Samir Tahtah, manifestó su indisposición a declarar alegando que sufre problemas gástricos. El presidente del tribunal, el magistrado Fernando García Nicolás, aseguró que no tiene intención de continuar hasta que este procesado testifique. Por ello suspendió la sesión hasta mañana para que sea atendido por los servicios médicos de la cárcel y, en caso de persistir los problemas de salud, se plantearía otras soluciones como la declaración por videoconferencia desde prisión. Fue en el momento en el que iba declarar el acusado cuando comunicó al tribunal que sufre de problemas de estómago que incluso le hacen "sangrar". Además añadió que en los dos últimos días se han acrecentado sus dolencias por los traslados en autobús desde la cárcel de Alcalá Meco, situada a pocos minutos de las instalaciones de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares. Tahtah solicitó al tribunal no declarar hoy dado su estado e incluso pidió hacerlo por videoconferencia desde prisión. Este presunto terrorista añadió que lleva dos día sin poder comer ni beber pese a que ha sido asistido desde el inicio del juicio por el médico de la Audiencia Nacional además de seguir un tratamiento en prisión, según se aseguró en la vista. "En estas condiciones está claro que no puede declarar", afirmó el presidente del tribunal formado también por los magistrados Enrique López y José Ricardo de Prada (ponente), que accedieron a aplazar su testimonio con el problema añadido de que Tahtah era el penúltimo de los procesados en declarar antes de dar paso a la fase testifical. De este modo, las declaraciones de los testigos policiales previstas para mañana quedan supeditadas al estado de salud de Tahtah, acusado de dirigir la célula islamista que desde el lunes juzga la Sección Segunda de la Sala de lo Penal. La conocida como Red Tigris fue desmantelada en 2005 por captar y enviar muyahidines a Irak comunicándose a través de un amplio entramado de correos electrónicos. Además ayudó presuntamente a huir a varios terroristas relacionados con el 11-M. Esta red se financiaba por medio de delitos comunes y se establecía principalmente en la localidad barcelonesa de Santa Coloma de Gramanet. Samir Tahtah nació en Marruecos y la fiscal, Dolores Delgado, pide para él 14 años de cárcel, la pena más alta. Concretamente, está acusado de suceder al frente de la célula a Mohamed Taharoui, condenado a 10 años de cárcel por el Tribunal Supremo por su relación con el denominado 'comando Dixan', dedicado a actividades similares a las de la Red Tigris. Asimsimo, sucedió también a Abdelalim Akoudad, detenido en España y entregado a Marruecos por su relación con los atentados de Casablanca. Además, según el escrito de acusación de la Fiscalía, este acusado envió un total de 900 euros a uno de los huidos tras el 11-M Mohamed Afalah, quien había sido detenido en Turquía y ahora se le da por muerto en Irak. La ruta habitual de estos terroristas era pasar primero por Turquía y luego trasladarse a Siria como escalas antes de llegar a Irak. Tahtah también está acusado de envíar a Bélgica otros 785 euros a Mohamed Belhadj, otro de los huidos del 11-M. "NUNCA HE ESTADO EN IRAK" Por su parte, Khaled Abidi, el otro presunto dirigente de la célula para quien el Ministerio Público pide otros 14 años de cárcel, se negó a contestar a las preguntas de la fiscal. Tan sólo respondió a su defensa, que basó su estrategia en demostrar que su cliente ya fue juzgado y absuelto por estos hechos en su país, Argelia. "Nunca he estado en Irak ni he participado en ninguna acción terrorista, ni he reclutado a jóvenes para hacer atentados en Irak, estoy en contra de la violencia", dijo Abibi, quien se definió como "musulmán poco practicante" y añadió que "nunca" ha tenido una cuenta de correo electrónico. Por su parte, otro de los procesados Mohamed El Idrissi está acusado de haber ejercido las funciones de nexo entre el huido del 11-M Mohamed Afalah y su familia. Posteriormente, se desplazó a Barcelona donde fue recibido por miembros de la Red Trigris como el procesado Driss Belhadj o Mohamed Larbi Ben Sellam, con quien compartió piso. Ben Sellam fue condenado a 9 años por el Tribunal Supremo por su participación en los atentados de Madrid. Según el Ministerio Público, El Idrissi les comunicó su voluntad de desplazarse a Irak para realizar acciones violentas suicidas y en esa decisión habrían contribuido los responsables de la célula Samir Tahtah y Kamal Ahbar. Sin embargo, durante su declaración de hoy, El Idrissi --para quien el Ministerio Fiscal pide 9 años de cárcel por un delito de pertenencia a grupo terrorista-- negó todos los hechos que se le imputan. "No recuerdo esas declaraciones", aseguró el acusado en varias ocasiones, así como expresiones del tipo "eso está fabricado por la policía" o "no conozco a nadie concreto en Barcelona". El Idrissi se definió repetidas veces como "un musulmán normal, que ayuda a su familia". "Yo no tengo nada que ver ni con Irak ni con el suicidio", sentenció.