La temible "Oficina de Envigado" está dividida en tres bandos, dice El Tiempo

  • Bogotá, 13 abr (EFE).- La "Oficina de Envigado", la temible red de sicarios creada en la década de 1980 por el capo Pablo Escobar, se encuentra dividida en tres bandas que durante la semana pasada desataron una guerra que se cobró la vida de por lo menos 31 personas en la ciudad colombiana de Medellín (noroeste).

La temible "Oficina de Envigado" está dividida en tres bandos, dice El Tiempo

La temible "Oficina de Envigado" está dividida en tres bandos, dice El Tiempo

Bogotá, 13 abr (EFE).- La "Oficina de Envigado", la temible red de sicarios creada en la década de 1980 por el capo Pablo Escobar, se encuentra dividida en tres bandas que durante la semana pasada desataron una guerra que se cobró la vida de por lo menos 31 personas en la ciudad colombiana de Medellín (noroeste).

El diario bogotano El Tiempo reseñó en su edición de hoy los nombres de los tres principales capos que se disputan el control de las rutas del narcotráfico desde Medellín hacia el golfo caribeño de Urabá, una zona fronteriza con Panamá por la que salen toneladas de cocaína hacia Estados Unidos y Europa.

Las de "Maximiliano Bonilla, alias 'Valenciano', relacionada con el narcotráfico; Erick Vargas, 'Sebastián', emparentado con bandas sicariales; y de Jader Botero, 'Gancho', que maneja el 'pagadiario' (agiotistas)" son las tres bandas en la que está dividida la "Oficina", señaló el matutino.

Las autoridades también tienen identificados a otros 14 jefes de "combos" que se encargan del manejo de los negocios de esos tres capos en las "comunas" (barrios marginales) de Medellín.

Las tres facciones de la "Oficina de Envigado" desataron la guerra de "combos" que durante la semana pasada se cobró la vida de 31 personas.

Esa situación llevó a que más de 800 militares y policías colombianos comenzaran a desplegarse durante la Semana Santa en Medellín para reforzar la seguridad en esa ciudad, afectada por una escalada de violencia que ha dejado 325 homicidios en lo que va de año.

"Todos son tipos muy jóvenes -máximo 35 años-, que se han hecho en un ambiente criminal desde los 14 años. Empezaron hurtando vehículos, atracando gente; luego van haciendo secuestros, homicidios y, dependiendo del grado de violencia que muestren van ascendiendo en la estructura. Han hecho camino a punta de muertes", señaló a El Tiempo una fuente oficial.

La guerra interna de la "Oficina de Envigado" revivió a viejos protagonistas de la guerra en Medellín, como es el caso de "Sebastián", alias de Erick Vargas, quien según la policía es el jefe de una de las facciones enfrentadas en las "comunas" de Medellín.

"Vargas es señalado como sicario de la 'Oficina de Envigado' y allegado a 'Don Berna', ex jefe paramilitar extraditado a Estados Unidos" en mayo pasado y quien era el jefe de esa temible red de sicarios hasta el momento de su entrega a la justicia norteamericana.

"Sebastián" participó junto con "Don Berna", alias de Diego Fernando Murillo, en el grupo de "Los Pepes", que se enfrentó al jefe del cártel de Medellín Pablo Escobar a principios de la década de 1990 y que le entregó valiosa información a las autoridades para lograr abatirlo en 1993.

La policía asegura que Vargas es el protagonista del actual enfrentamiento a raíz del anuncio de que algunos de los jefes están negociando su entrega con Estados Unidos.

Félix Alberto Isaza, alias "Beto", y Mauricio López, "Yiyo", hasta hace poco los dos principales jefes de esa organización, al parecer se encuentran en Centroamérica, camino a Estados Unidos en busca de una negociación con la justicia de ese país.

Por su parte, Jader Botero, conocido como "Gancho", es acusado de ser la persona que está detrás de las amenazas de muerte contra varias personalidades de la ciudad, entre ellos el concejal de Medellín Bernardo Guerra y del personero delegado (representante local del Ministerio Público) Jorge Ceballos.

El beneficiado de la guerra que se desató entre las tres facciones ha sido Daniel Rendón, alias "Don Mario", el narcotraficante más buscado de Colombia y por quien las autoridades ofrecen una recompensa de unos 2,2 millones de dólares.

"Don Mario", requerido en extradición por Estados Unidos, busca consolidar posiciones en los barrios deprimidos de Medellín a través del reclutamiento de jefes de bandas que en el pasado trabajaron para la "Oficina de Envigado", y quienes se niegan son amenazados o asesinados.

Debido a la violencia que se ha desatado, la cúpula militar y de la policía convocaron un consejo de seguridad en la ciudad para intentar controlar el crecimiento de bandas de delincuentes que en el pasado hicieron de Medellín una de las ciudades más violentas del mundo.