Liberados los detenidos en operación antiterrorista británica

LONDRES (Reuters) - La policía británica dijo el miércoles que no va a presentar cargos contra 12 hombres detenidos en una operación que evitó un supuesto atentado de Al Qaeda y que se adelantó por un fallo de seguridad.

Los 11 paquistaníes y un británico fueron arrestados el 8 de abril en el noroeste de Inglaterra en el marco de una operación contra lo que el primer ministro británico, Gordon Brown, calificó entonces de "una gran conspiración terrorista".

La policía dijo que todos los sospechosos, que tienen entre 22 y 38 años, han sido puestos en libertad, aunque 11 han sido entregados a las autoridades de inmigración y podrían ser deportados por motivos de seguridad nacional.

Los fiscales han dicho que no hay suficientes pruebas como para retenerlos durante más tiempo o presentar cargos, dijo la policía.

"Como hay cuestiones de seguridad nacional en curso en esta investigación, limita lo que podemos decir", declaró el comisario jefe Peter Fahy.

"Teníamos el deber de proteger al público y el deber subsiguiente de investigar lo que teníamos ante nosotros. No tomamos estas decisiones a la ligera y solo llevamos a cabo este tipo de medidas si están totalmente justificadas".

La operación se adelantó varias horas después de un error del responsable de antiterrorismo Bob Quick. Un documento que llevaba antes de reunirse con Brown pudo ser fotografiado, poniendo en peligro la seguridad de la operación. Quick dimitió al día siguiente.

Los medios publicaron entonces que la policía creía que había un gran atentado en la fase final de preparación.

Brown irritó a las autoridades paquistaníes después de los arrestos al pedirles que hagan más para "erradicar los elementos terroristas en su país". El embajador paquistaní en Reino Unido, Wajid Shamsul Hasan, respondió diciendo que Londres podría hacer más permitiéndoles controlar a los que piden visados.

Varias tramas para atentar en Reino Unido han tenido relación con Pakistán, como los atentados suicidas de 2005 en los que 52 personas murieron en tres trenes de metro y un autobús urbano en Londres.

El portavoz del Consejo Musulmán de Reino Unido Inayat Bunglawala calificó de "muy deshonrosa" la deportación de los hombres después de su puesta en libertad.

"Cuando estos arrestos tuvieron lugar, en circunstancias muy dramáticas, con estudiantes siendo sacados de sus universidades y tirados al suelo, se nos dijo por parte del primer ministro nada menos que era parte de una trama terrorista muy grande", afirmó.

"Esperamos que los altos cargos y el primer ministro comprendan que es completamente injusto hacer declaraciones prematuras y perjudiciales en casos como este".